quemada

quemada

1. s. f. Parte de monte quemado.
2. Méx. Acción o dicho ridículo.
3. Méx. Quemadura, acción y resultado de quemar.

quemada

 
f. Quemado (rodal de monte).
Ejemplos ?
Por el momento, sigo con el de mi viaje. Tenía gran curiosidad por saber lo que los demonios habrían hecho de mi caballo, que había dejado en Venta Quemada.
La posteridad honra y glorifica al autor de la Sociabilidad chilena. Sin embargo, Francisco Bilbao fue condenado bajo los cargos de inmoral, blasfemo, a ver su obra quemada por la mano de verdugo.
Oíase el grave murmullo de las cascadas voces eclesiásticas que barboteaban quedo, mientras eran vestidas las albas de lino, los roquetes rizados por las monjas, y las áureas capas pluviales que guardan en sus oros el perfume de la mirra quemada hace cien años.
Amnón gime por la tela fresquísima de la cama. Yedra del escalofrío cubre su carne quemada. Thamar entró silenciosa en la alcoba silenciada, color de vena y Danubio, turbia de huellas lejanas.
TODOS (A una voz.) ¡Muera! CENTINELA (Entrando precipitadamente por la derecha.) (Agitado.) ¡El enemigo se acerca al cañón de La Quemada!
Artículo 80.- Cuando el Ingenio por cualquier causa suspenda la recepción y/o la molienda de caña de azúcar por más de 12 horas, deberá notificar de inmediato al Comité, para que éste suspenda las órdenes de quema y reprograme los cortes, levantando el acta correspondiente de la caña quemada en campo y en trayecto al Ingenio, para su relación con la aplicación de castigos en su caso.
Masas informes de humo negro, olientes a carne quemada, que luego de extenderse melancólicamente por los campos huérfanos de hogares, cubrían como un sudario los cuerpos agredidos por la bala homicida.
¿Irás por ventura a dar auxilio a los ratones, puesto que todos saltan en tu templo, donde se deleitan con el vapor de la grasa quemada y con manjares de toda especie?
Otras veces, quemada más fuertemente por aquella llama íntima avivada por el adulterio, jadeante, conmovida, ardiente de deseos, abría la ventana, aspiraba el aire frío, soltaba al viento su cabellera demasiado pesada, y, mirando a las estrellas, anhelaba amores de príncipe.
Después ofrecieron hecatombes perfectas a los inmortales, y los vientos llevaban de la llanura al cielo el suave olor de la grasa quemada; pero los bienaventurados dioses no quisieron aceptar la ofrenda, porque se les había hecho odiosa la sagrada Ilión y Príamo y su pueblo armado con lanzas de fresno.
Podie aver en ancho quanto media palmada, Era çerca del fierro la carne muy inchada, La que iaçie de iuso era toda quemada: Fuesse end otro dia de buena madurgada.
Pero Aquileo, refrena tu ánimo fogoso, no conviene que tengas un corazón despiadado, cuando los dioses mismos se dejan aplacar, no obstante su mayor virtud, dignidad y poder. Con sacrificios, votos agradables, libaciones y vapor de grasa quemada, los desenojan cuantos infringieron su ley y pecaron.