quejar

(redireccionado de quejes)

quejar

(Del lat. vulgar quassiare < lat. quassare, golpear violentamente.)
1. v. prnl. Expresar una persona un dolor físico o moral con palabras o gritos se quejaba mientras le quitaban los puntos. clamar, gemir, lamentar
2. Expresar disgusto, descontento o disconformidad con una persona o una cosa se queja de los vecinos; me quejo porque es injusto. protestar
3. DERECHO Presentar una querella contra una persona el abogado se quejó contra el acusado. querellarse
4. v. tr. Causar un sufrimiento o una enfermedad dolor a una persona. aquejar

quejar

 
tr. Aquejar.
prnl. Expresar con palabras o gritos el dolor que se siente.
Manifestar uno su resentimiento.
Ejemplos ?
Abandono de los amigos y rechazo por parte del entorno de la víctima, cansados de la "obsesión" con el problema laboral. «No te quejes, que nosotros no estamos mejor: el "puteo" va con el sueldo».
La influencia de sus ideas comunistas, por su parte, se aprecian claramente en su siguiente obra, Döntsd a tőkét, ne siránkozz ("Derriba el capital, no te quejes"), que fue confiscado por las autoridades debido a su contenido revolucionario, mientras que su ensayo Irodalom és szocializmus le valió una denuncia.
Te amo.: G: Pensarás que soy un sentimental, pero ¿te importaría darme un mechón de tu cabello?: MD: ¿Un mechón de mi cabello?: G: Y no te quejes.
Para que en tal extremo no te veas, me permito darte este aviso amistoso. Obra ahora como más te plazca; pero no te quejes si, avisado y todo, llegan a robarte.
Entonces más tranquilo, abrazó a Cristina, quien aún algo trémula le correspondió y le dio un largo y exquisito beso en los labios. Hazlo si quieres, pero luego no te quejes, pensó la chica.
¿Puede apetecerse mayor imbecilidad? ¡Calla, calla mejor! Si no tienes valor para romper tus cadenas, ¡no te quejes! Vamos, ya es hora de salir, ¡lárgate y piensa!
-parecía decir la voz del grupo-. No te quejes... Tú no has dado a tu esposo sino la mitad del hogar; tú no le has dado el Niño...» La esposa permaneció un cuarto de hora sin ver el Nacimiento, viendo sólo, en las tinieblas interiores de sus penas, lo que cada cual, durante ciertos supremos instantes que deciden el porvenir, ve con cruel lucidez: lo fallido de su existencia, el resquicio por donde la desgracia hubo de entrar fatalmente...
No te quejes de mí, si el hierro vieres; que yo te advierto, e ir allí aún tú quieres.» Dijo así, y el corcel otra vez monta y a hacer de guía a la dama se dispone, que por Rogelio se demuestra pronta a que el mago la mate o la aprisione.
De todos sus tendones de hierro, de todas sus vértebras de acero, de los duros dientes de sus engranajes, de sus mil infatigables piezas, se desprende un sonido ronco, airado, colérico, que, traducido al lenguaje humano, quiere decir: - ¡Calla, miserable! ¡No te quejes, cobarde!
¡Falso guía, así me conduces a meterme en la boca del lobo, en las uñas de mis enemigos! -Mentira parece -respondió Ignoto- que te quejes cuando te traigo al sitio en que se hallan prisioneros tus padres.
de los apellidos "de orden".) -Señores: en medio de la tribulación que nos aflige, y prescindiendo de consideraciones políticas acerca de los tristísimos acontecimientos de ayer, paréceme que en modo alguno podemos quejarnos... -¡No te quejes tú, si es que nada te duele!...
¡Mal añu pa las cumedias! ¡El ganadu enganchadu desde las siete! CALIXTO No te quejes, maruso. ¿Dónde hay vida como la de un lacayo?