quebrarse


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quebrarse

(ke'βɾaɾse)
verbo pronominal
romperse algo rígido en varios trozos Me he quebrado un pie.
Traducciones

quebrarse

smash
Ejemplos ?
Al menos, usted y yo sólo estimamos hondamente a los que creen esto y van por el mundo con un alma de cristal, pronta a quebrarse bajo el golpe de un grano de arena.
Las redes del puente, así como aquellas en que estaban atados débiles magueyes, eran del grosor del dedo menor de la mano, y las demás sogas del puente, de pacpa (estopa) podrida. Con las lluvias se irían alargando y cediendo hasta quebrarse.
De suerte que cuando alguno quiera porfiar que todos han de resucitar en aquel modo y proporción de cuerpo en que murieron, no hay para qué quebrarse la cabeza en contradecirle.
Alguna nieve, en el ramaje y extendida por el suelo, relucía cual bruñida plata, y al quebrarse en ella los rayos de la luna, ya lanzaban destellos diamantinos, ya formaban iris fugaces.
Aunque de exterior grave y circunspecto yo vi, en el aula o en su escritorio y biblioteca de su casa en la calle Constituyente quebrarse su tiesura con una sonrisa.
os carneros topaban con furor. Grandes y fuertes ambos, no mezquinaban la frente, y los cráneos sonaban como si hubieran estado por quebrarse en mil pedazos.
Nunca en tu frente sellará mi boca el beso que al ambiente le regalo; siempre el suspiro que a tu amor exhalo vendrá a quebrarse en la insensible roca.
Al quebrarse la fuerza revolucionaria de los obreros se quebró también la influencia política de los republicanos demócratas, es decir, de los republicanos pequeñoburgueses, representados en la Comisión Ejecutiva por Ledru-Rollin, en la Asamblea Nacional Constituyente por el partido de la Montaña y en la prensa por "La Réforme".
Un quejido le cortó la palabra; había hablado con odio, había pegado cada frase como un martillazo sobre el fauno que parecía caer vencido a cada anatema, y su voz concluía por quebrarse ante el propio sacrilegio de sus palabras.
Tenías en el pecho la formidable aurora De Isabel de Segura, Melibea. Tu canto, Como alondra que mira quebrarse el horizonte Se torna de repente monótono y amargo.
Era José Dolores Longas un rollete de manteca, mofletudo y cariacontecido; las manos unas manoplas; las muñecas, como estranguladas con cuerda, a modo de morcilla; las piernas, tronchas y exuberantes, más huevos de arracacha que carne humana: una figura eclesiástica, casi episcopal. Iba a quebrarse con los berríos que lanzaba: ¡cuidado si había pulmones!
Mil veces la soberbia orgullosa de los nobles fue á quebrarse inútilmente contra la entereza de este hombre extraordinario, que hacia vanidad de la humildad de su condición antigua, y se gloriaba de humillarlos con su cordón y sus sandalias.