Ejemplos ?
¿Aguantará este peso el tejado?... ¡Cuidado con esta teja suelta!... ¡Eh, que se cae! ¡Cuidado con la cabeza!» Aquí se oyó una fuerte caída.
Tienen una cara graciosa, un habla suelta, insinuante, labia, desparpajo; saben hacer útiles abriendo portezuelas, avisando simones o recogiendo el pañuelo que se cae; conocen el arte de mendigar, y cuando, al anochecer, repiten «con más hambre que un oso» o reclaman, cual si les debiese de derecho, la «perrilla».
Es un sonido como el otro, pero más entrecortado, más sollozante, menos rico de sones interiores, como apagado, como borroso; a veces no tiene fuerza para llegar a mi oído; es un pobre rumor débil que se cae en el camino.
Los peldaños de madera crujieron estrepitosamente. – ¡Ese necio! Apuesto a que se cae por la escalera. Volvió la calma. Cogí un libro para distraer un poco mis pensamientos.
–También habrá visto u oído vuesa merced –dijo el alférez– lo que dellos se cuenta que si acaso echan limosna de las ventanas y se cae en el suelo, ellos acuden luego a alumbrar y a buscar lo que se cae y se paran delante de las ventanas donde saben que tienen costumbre de darles limosna.
-Y que le tengo yo para ese caso que ni mandado hacer -añadió don Salustio, el hombre que sacaba príncipes del bolsillo todos los días, como un muchacho puede sacar libras de pan. -Pero es que, entre tanto, se nos cae la casa -clamaban los trabajadores. -¿Cómo que se cae? -respondía Prim-; no en mis días.
Vuestro vestido que se gasta, la casa que se cae, el muro que se envejece, y hasta el sueño cada día os acuerda de la muerte retratándola en sí.
Hace bailar a una prostituta desnuda dentro de una manta, con un gato que la pellizca, la muerde y la araña cada vez que se cae; tiene que saltar, pase lo que pase, hasta que el hombre eyacula.
Yo en jamás le levanté la mano ni a mi madre ni a mis hermanas cuando vivía con ellas. Es mala vergüenza para un hombre el sacudir a las hembras, y más si son como la Remigia, que se cae de puro honrá.
Al crecer el arquegonio se rompe y la parte superior de este se queda encima del esporangio formando la calipta que se cae cuando el esporófito madura dejando el esporangio al descubierto.
El personaje de Ana María refleja la necesidad de Pedro por la compañía además de que hace referencia a la adicción a los fármacos y el círculo vicioso en el que se cae.
Not Really by Denise Grady, New York Times, 5 February 1997 El pelaje del Yorkshire terrier se dice que se cae solo cuando se le cepilla, o simplemente no pelecha.