puestero

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puestero, a

1. Amér. COMERCIO Persona que tiene un puesto de venta en un mercado.
2. Amér. Merid. Persona que tiene a su cargo un puesto de estancia.
Traducciones

puestero

/a SM/F
1. (esp LAm) (en mercado) → stallholder, market vendor
2. (Cono Sur) (Agr) (= mayoral) → farm overseer, ranch caretaker; (= agricultor) → small farmer, tenant farmer; (= trabajador) → ranch hand
Ejemplos ?
En segundo término, eliminó al minifundista ganadero y provocó la primera desocupación en el país, al eliminar el trabajo de muchos peones, agregados y puesteros.
Reforma cambió totalmente su método de distribución, debido a su independencia de los sindicatos de puesteros de periódicos y los revendedores de medios impresos.
Y fue fundado Chivilcoy. No se sembraba trigo en toda la provincia, pero en todas partes se criaban ovejas y vacas, y se necesitaban peones y puesteros.
Siendo Fermín el encargado de cuidar los carneros y de repartirlos entre los puesteros, elegía de antemano los mejores y los mandaba para su majada.
Mientras los huéspedes de más alta posición social se divertían en los magníficos salones de su palacio, don Ramón, acompañado de su señora, quiso dar una vuelta por los jardines para cerciorarse por sus propios ojos de que también sus convidados más humildes, sus capataces, puesteros, peones y colonos festejaban en debida forma el feliz acontecimiento.
No era cosa rara, es cierto, en aquellos tiempos y en aquellos campos tan desiertos; pero parecía que con preferencia de su majada carneaban; y hasta le robaron a veces puntas de ovejas, mientras que a otros puesteros casi nada les hacían.
Entraba a los mercados, conversaba con "puesteros", vendía o discutía con los clientes disconformes de las mercaderías recibidas.
Vio que el auditorio era poco numeroso, casi todos peones y puesteros de la estancia, muy contentos con lo que ganaban y poco dispuestos a meterse en bochinches; lo que por su parte pronto debió comprender también el payador anarquista, pues cuando habló, ni más ni menos, en sus versos, que de repartir entre todos las haciendas y los campos del patrón Y de todos los patrones, los oyentes, que hasta entonces habían quedado admirados y callados, como ante algo completamente desconocido, empezaron a reírse y a titearlo en grande.
Hay estancias en formación, hay tropas que van y vienen, hay trabajos de rodeo; en las esquilas, escasean las tijeras; se requiere gente para levantar ranchos; hasta se buscan puesteros; para domar potros, como para segar pasto y cuidar ovejas, para todo, faltan los brazos y las buenas voluntades; pero ni los trabajos más apropiados a su modo de vivir, a sus gustos y a sus aptitudes, lo seducen al gaucho que ha guardado en sus venas la sangre nómada de sus antepasados.
Los puesteros hacían lo que querían y para tener más campo para las majadas y no tener que repuntar, corrían las vacas y las hacían enflaquecer.
Inundación o sequía, todo le resultaba desastre, y en tiempo de parición se le perdían o se le aguachaban dos veces más corderos que a los demás puesteros.
Al cabo del segundo año, el patrón de Juan, además de su majada al tercio, le dio un interés sobre todas las ovejas de la estancia, con tal que vigilase un poco a los demás puesteros y les enseñase a cuidar como él lo sabía hacer.