pudibundo

(redireccionado de pudibundas)

pudibundo, a

(Del lat. pudibundus .)
adj. Que se muestra en exceso pudoroso. mojigato

pudibundo, -da

 
adj. Pudoroso.
Traducciones

pudibundo

chaste, modest

pudibundo

pudibondo

pudibundo

ADJ (= mojigato) → prudish; (= vergonzoso) → bashful, modest; (= tímido) → over-shy
Ejemplos ?
A propósito se cuenta una anécdota que nos ha trasmitido Ricardo Palma en una de sus más célebres Tradiciones peruanas: En cierta ocasión el obispo hizo una visita al Seminario y comenzó a hacerles preguntas a los alumnos; a quienes no contestaban rápida y correctamente les decía: "Al rincón, quita calzón", para señalarles que se les iba a aplicar un palmetazo en sus partes pudibundas.
Esparcirán sus olores Las pudibundas violetas Y habrá sobre tus macetas Las mismas humildes flores: La misma charla de amores Que su diálogo desgrana En la discreta ventana, Y siempre llamando a misa El bronce, loco de risa De la traviesa campana.
n una ocasión, hallándose en la romería de San Juan, o en la de San Pedro, o en la de San Roque, o en la de Santiago, o en la de los Mártires, pues la crónica no lo fija bien; hallándose, digo, en una de estas romerías más de nueve petimetres santanderinos, y no menos de diez damiselas de copete, y hallándose más que regularmente aburridos, lo cual es de necesidad en una romería mientras en ella no se hace otra cosa que ver, oír y brujulear, resolvieron los primeros proponer a las segundas, con las respetuosas salvedades de costumbre, un honesto entretenimiento que, ajustándose en lo posible al carácter del sitio y de la ocasión, fuese digno de las distinguidas personas que se aburrían. Las pudibundas jóvenes aceptaron la propuesta en cuanto al fin.
Es un horno apagado el firmamento, es un carbón sin rastro de centellas; mas luego en paso tembloroso y lento asoman pudibundas las estrellas, que radiosas se agrupan ciento a ciento, cual procesión de tímidas doncellas, mientras levanta la abatida frente la amante de Endimión en el Oriente.
Riose su excelencia de las pudibundas alarmas del buen párroco, y díjole: -Mira, curita, así como a ustedes no se les puede prohibir que digan la misa en latín, lengua que ni el sacristán les entiende, tampoco se puede negar al soldado el privilegio de hablar gordo.