pubertad


También se encuentra en: Sinónimos.

pubertad

(Del lat. pubertar, -atis.)
s. f. Edad en que el hombre y la mujer realizan los cambios morfológicos y fisiológicos que manifiestan la aptitud para la reproducción y el paso a la edad adulta.

pubertad

 
f. Período biológico caracterizado por el desarrollo de las funciones genitales y por la aparición de los caracteres sexuales secundarios. Abarca gralte. desde los 12 a los 18 años.

pubertad

(puβeɾ'tað)
sustantivo femenino
etapa en que la persona alcanza la capacidad de reproducción La pubertad es un período de cambios físicos y psicológicos.
Sinónimos

pubertad

Traducciones

pubertad

пубертет

pubertad

pubertat

pubertad

Pubertät

pubertad

puberty, virility

pubertad

pubereco

pubertad

puberté

pubertad

pubertás

pubertad

pubertas

pubertad

puberdade

pubertad

erinlik

pubertad

puberteit

pubertad

سن البلوغ

pubertad

青春期

pubertad

青春期

pubertad

Puberta

pubertad

思春期

pubertad

사춘기

pubertad

SFpuberty

pubertad

f. puberty, the period of adolescence that marks the development of the secondary sexual characteristics and the beginning of reproductive capacity.

pubertad

f puberty
Ejemplos ?
La pubertad es, como sabemos, una de las más características manifestaciones de la adolescencia en la cual los llamados caracteres sexuales secundarios muestran su aparición, esto es, las diversas transformaciones físicas que los asombran o los avergüenzan, aunado por tanto a la generación de los primeros espermatozoides u óvulos, según el sexo, entre los 12 y 15 años aproximadamente.
Parece que Mariquita pasó sus primeros años en el convento de Santa Clara hasta que la llegó la edad del chivateo (que así llamaban nuestros antepasados a la pubertad) y abandonó rejas y se echó a retozar por esta nobilísima ciudad de los reyes.
La primera edad pasa a ser infancia, la infancia pasa a ser pubertad, a la pubertad la absorbe la juventud, a la juventud la vejez.
Tampoco Spitta puede guiarse por otra idea cuando señala las fuentes de excitación que, por ejemplo, en la pubertad actúan sobre el alma, y consuela al sujeto diciéndole que ha hecho todo lo que en su mano se hallaba cuando ha sido virtuoso en su vida despierta y se ha esforzado en ahogar siempre los malos pensamientos, no dejándolos madurar y convertir en actos.
Alimentar, vestir y asistir en sus enfermedades á los hijos de los patrocinados que se hallen en la infancia y en la pubertad, nacidos antes y después del patronato, pudiendo aprovecharse sin retribución de sus servicios.
479.- Cuando el niño demente haya llegado a la pubertad, podrá el padre o la madre seguir cuidando de su persona y bienes hasta la mayor edad; llegada la cual deberá precisamente provocar el juicio de interdicción.
Son muy contados los que lo conocen a ese amor verdadero; y si lo conocieran en la pubertad, en la edad de las brillantes inocencias, no falta un soplo mundano que se los evapora, se los desvanece, se los arrebata, poniéndoles en su lugar una rara y deforme alimaña, como en los "cuentos de mi abuela", la partera bruja que cambió el hijo de la princesa por un sapo.
Algo sutil esparcido sobre su persona la transfiguraba. Se repetía: «¡Tengo un amante!, ¡un amante!», deleitándose en esta idea, como si sintiese renacer en ella otra pubertad.
Antes de entrar en la pubertad, esto es, antes de los catorce, o diez y seis años, en que la naturaleza ha dado a nuestros cuerpos todo el incremento necesario para perfeccionarlos, ya nos encontramos con la robustez y fuerza conveniente para auxiliarnos con nuestros propios miembros, y buscar con nuestras fatigas el remedio de nuestras necesidades.
A esta duda se satisface de dos modos: porque o tanto más tardía proporcionalmente fue la pubertad cuanto mayor era la vida del hombre, o, lo que me parece más creíble, no se refieren aquí los hijos primogénitos; sino los que exige el orden de sucesión para llegar a Noé; desde quien asimismo se llega hasta Abraham y después hasta el tiempo, que convenía señalar también, con las generaciones referidas para seguir el curso de la gloriosísima ciudad que peregrina en este mundo y busca con solicitud la patria celestial.
Tal vez ni aun esto hubiera alterado la serenidad de su alma, si hubiera de preocuparse sólo por él mismo y por su mujer, pero allí estaba su hija, que llegaba a la pubertad por sus pasos contados.
Después, los habitantes de las moradas olímpicas suscitaron una segunda generación muy inferior, la Edad de Plata, que no era semejante a la Edad de Oro ni en el cuerpo ni en la inteligencia, Durante cien años, el niño era criado por su madre y crecía en su morada, pero sin ninguna inteligencia; y cuando había alcanzado la adolescencia y el término de la pubertad, vivía muy poco tiempo, abrumado de dolores a causa de la estupidez.