puñalada

(redireccionado de puñaladas)

puñalada

1. s. f. Golpe que se da con un puñal u otro arma semejante la mató a puñaladas. navajazo
2. Herida de puñal la puñalada era profunda.
3. Sensación de gran malestar o disgusto repentino por una mala noticia o un hecho inesperado la noticia de su ascenso fue una puñalada para mí.
4. puñalada trapera coloquial 1. Herida o desgarrón grande producido por un arma de filo, en especial la dada a traición. 2. Traición, mala pasada: le dieron una buena puñalada trapera dentro de su partido político.
5. coser a puñaladas a una persona coloquial Propinarle muchas se lo encontraron cosido a puñaladas.
6. ser puñalada de pícaro una cosa coloquial Ser urgente.

puñalada

 
f. Golpe dado de punta con el puñal u otra arma semejante.
Herida que resulta de este golpe.
fig.Pesadumbre grande dada de repente.
Coser a uno a puñaladas.fig. Darle muchas.
Puñalada trapera. La que se da a traición.
Traducciones

puñalada

peck, stab

puñalada

Stab

puñalada

STAB

puñalada

طعنة

puñalada

stab

puñalada

จวก

puñalada

SF
1. (= herida) → stab, wound, knife wound
coser a puñaladasto stab repeatedly, carve up
2. (= traición) → terrible blow
puñalada traperastab in the back

puñalada

f stab wound
Ejemplos ?
Consideró su señoría que sería el cuento de la buena pipa o de nunca acabar el seguir admitiendo recursos de un calillado de condición tan bellaca. Es dar puñaladas al cielo ó intentar lo imposible el imaginarse que de un imbécil pueda sacarse un hombre discreto.
Aqui cedo la palabra al cronista anónimo cuyo manuscrito, que alcanza hasta la época del virrey Toledo, figura en el tomo VIII de documentos inéditos del archivo de indias: “El Inca alzó entonces la mano y dióle un bofetón al español. Éste metió mano a su daga y le dió dos puñaladas, de las que luego murió.
Y entonces el dicho Francisco mandó dar garrote al dicho Estacio, y fue allá (a dar) su hermana corriendo, y como la vieron ir (de)tuviéronle en la puerta y no la dejaron subir; y mandó el dicho Francisco de Olmos que le matasen como pudiesen, y entonces echaron manos a las espadas y dagas y diéronle de puñaladas y estocadas en que mataron al dicho Estacio y se quebraron en él dos espadas y le tiraron dos arcabuces; y después aquel día este declarante oyó decir al dicho Aguirre, Alférez, y Alebrija y a Juan Gallego y a Francisco de Amores que habían muerto al dicho Estacio a puñaladas y que no podían matarle, y después de muerto el dicho Estacio le llevaron muerto a su posada.
Al fin cayó mortalmente enfermo; y después de haberse confesado, declaró de un modo humano que no se llamaba José Mariano Sánchez, sino que era el padre Oroz, religioso franciscano conventual de la ciudad del Cuzco; que habiendo tenido la desgracia de dejarse vencer por unas afec- ciones poco honestas hacia una joven, su hija de confesión, viendo que ésta iba á casarse la puso estorbos de todo género y que, siendo éstos inútiles, la asesinó á puñaladas.
Y este musulmán prudente, como es lógico, antes de descubrir nada, moriría cualquier noche con el cuerpo hecho una criba de tiros y puñaladas.
En esta época, habiendo un día tenido un altercado con su suegra y dádola de bofetones, Diego González, marido de la ultrajada señora, fué á buscarlo a su casa, y sin pronunciar una palabra, le dio muerte á puñaladas, con gran contentamiento del vecindario del Cuzco, que celebró el suceso con repiques y luminarias.
Cuando, en el primer arranque de su talento titánico, escribió el famoso artículo Mes haines, que es una fulmínea imprecación a los imbéciles y a los hipócritas, demostró heroico amor a la ciencia y a la sinceridad. Benvenuto Cellini discutía escultura a puñaladas en las calles de Florencia.
le parecen bien y ama, a cabo de tres meses que le tuvieron preso, con un cuchillo que quitó a un cristiano de los de Almagro que allí halló hecho indio, que éste fue la cabsa de toda su pérdida, mató al cacique prencipal a puñaladas...
Pero la víspera de la marcha, y con pretexto de acompañarlo á misa, entraron varios oficiales al cuarto de Fuelles, que aun no se había levantado de la cama, le dieron de puñaladas, le corta- ron la cabeza y la pusieron en el mismo sitio público donde él había hecho colocar antes la del virrey Blasco Núñez de Vela.
En los conventos de monjas eran más rettídos, si cabe, los capítulos, y húbolos en que las mansas ovejitas del Señor se arañaron de lo lindo y sin misericordia. En la Encamación, por ejemplo, vióse una monja, la madre Frías, que mató á otra á puñaladas.
Pasmada, atónita y confusa estaba Cornelia oyendo las razones del ama, que las decía con tanto ahínco y con tantas muestras de temor, que le pareció ser todo verdad lo que le decía, y quizá estaban muertos don Juan y don Antonio, y que su hermano entraba por aquellas puertas y la cosía a puñaladas; y así, le dijo: -¿Y qué consejo me daríades vos, amiga, que fuese saludable y que previniese la sobrestante desventura?
Corrió una semana, y un sábado a más de media noche apareciose Risco, cubierta la faz con una careta; amenazó a Hurtado con darle de puñaladas si oponía resistencia, y se apoderó de las peluconas.