prurito


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prurito

(Del lat. pruritus.)
1. s. m. MEDICINA Picor intenso la urticaria suele producir un intenso prurito. comezón, picazón
2. Deseo vehemente y exagerado de hacer una cosa de la mejor manera posible muestra un prurito de orden y control que llega a molestar . anhelo, empeño
3. Inquietud interior de insatisfacción. desazón

prurito

 
m. med. Comezón, picazón.
fig.Deseo persistente y excesivo.
Sinónimos
Traducciones

prurito

Pruritus

prurito

prurit

prurito

pruritus

prurito

Prurido

prurito

SM
1. (Med) (= picor) → itching, pruritus (frm)
2. (= anhelo) → itch, urge
tener el prurito de hacer algoto have the urge to do sth
por un prurito de exactitudout of an excessive desire for accuracy, because of his eagerness to get everything just right

prurito

m. pruritus, severe itching.

prurito

m pruritus, itching
Ejemplos ?
Muy grande es la fuerza del ejemplo, pero es mayor la de las pasiones: con estos incentivos tiene que suceder que el prurito de los divorcios, cundiendo más de día en día, invada los ánimos de muchos como una contagiosa enfermedad o como un torrente que se desborda rotos los diques.
Presenció en el seno de la Asamblea nacional disputas acaloradas, y encontró en los diputados unos hombres de talla común, que tenían el mismo prurito que los periódicos: la inmodestia de decir cada uno de sí propio, corampopulo, lo que todos los demás les negaban: que eran lo mejorcito de la casa, y de lo, poco que en virtudes cívicas, y hasta domésticas, se encontraba por el mundo.
No nos lo confesábamos a principio unos a otros; la vida de reclusión, las lecturas disparatadas y sin orden, el alejamiento de la familia, de la sociedad y, sobre todo, cierto prurito de estudiantes, nos inclinaba a un escepticismo amargo y sarcástico, ante el cual no había nada sagrado.
No pocas damas desaforadas tenían el descoco de reír y burlar sobre su condición arisca, apellidándole el nuevo Hipólito y tal vez sintiendo el prurito de remedar a Fedra con mejor éxito y ventura.
No haré que mi esperanza en Ti se pierda, si Tu misericordia se me acuerda.» Oraba así el emperador devoto con humildad y corazón contrito. Otros ruegos sumó y otro algún voto dignos de su grandeza y su prurito.
–Pero, ni la simpatía pública por la causa de los tranviarios ni la adhesión de las masas proletarias, ni el deber, más alto y más exigente que todas la actitudes coadyuvantes, de satisfacer nobles y humanitarias reclamaciones, consiguieron modificar, en lo mínimo, la línea de conducta que de antemano se trazaran las empresas para darse la triste e inenvidiable satisfacción de no ceder, mejor dicho, de no hacer justicia por sí mismas, como corresponde cuando se tiene la convicción de que es necesaria y cuando se ante pone al prurito vanidoso de no revelar debilidad, el concepto superior de las verdaderas obligaciones morales.
En vano crecerá este prurito de almacenar volúmenes; Sanmónico Sereno, ¡cuán ufano se mostrará con su biblioteca de sesenta y dos mil tomos!
La población, en 9.500 almas: Parroquia cabecera 5.700 entre urbana y rural; Buenavista, 1800; Chilla, 2.000. Repetimos: procuramos pecar por exceso y no por defecto, sin contaminarnos del prurito endémico de exagerar.
Si yo recordase al señor Carnerero que en su vida ha hecho ninguna obra literaria completa y original, sino es cuatro loas y cancioncillas de circunstancias; si yo le dijese que tiene el prurito de llamar arreglos e imitaciones a sus traducciones literales...
El señor cura asistía también en aquella tertulia, pero esto no refrenaba el prurito de impiedad del boticario, sino que le excitaba más en sus disertaciones, a fin de que el señor cura se lanzase a la palestra y disputase con él.
Tan convencida quedó La Caramba de la sinceridad de don Jacinto y tan prendada de las dulces palabras con que él mitigó la amargura de su desdén que el vicioso prurito con que ella acudió a seducirle se transformó en verdadera y profunda pasión amorosa.
Mientras don Braulio y doña Isabel tenían suficiente valor y suficiente energía para no hacer caso de quien los despreciaba, Montenegro, con la susceptibilidad de su carácter, su noble corazón y su prurito de caballero, sin que nunca se realizasen sus ilusiones, y viendo cómo su madre moría en la miseria, una melancolía devoradora fue poco a poco invadiendo su espíritu, ocupado siempre en una idea fija.