proyectil

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También se encuentra en: Sinónimos.

proyectil

(Del lat. progicere.)
s. m. Cuerpo que se dispara con un arma los bombarderos lanzaban proyectiles sobre la ciudad; pudieron extraerle el proyectil que le había alcanzado el brazo. bala, torpedo

proyectil

 
m. Cualquier cuerpo arrojadizo, como bala, bomba, etc.
fís. Cuerpo lanzado al espacio y abandonado a la acción de la gravedad.
mil. Cuerpo susceptible de ser lanzado a través del espacio para herir a un adversario o destruir sus defensas. En el s. XVII se crearon las bombas con carga explosiva. En la Segunda Guerra Mundial aparecieron las bombas voladoras y los cohetes con propulsión propia. A partir de 1960 casi todos los proyectiles poseen propulsión propia y son guiados. A este tipo de proyectiles se les denomina modernamente misiles.
proyectil de cabeza buscadora Proyectil dirigido por el objetivo mismo al cual se destinan, mediante un radar emisor.
proyectil de reacción Proyectil cuya propulsión se funda en el principio de reacción.
proyectil intercontinental Proyectil cuyo radio de acción terrestre alcanza unos 6 000 km.

proyectil

(pɾoʝek'til)
sustantivo masculino
cuerpo que se puede lanzar, en general con armas de fuego disparar un proyectil
Sinónimos

proyectil

sustantivo masculino
Traducciones

proyectil

قذيفة

proyectil

снаряд

proyectil

ammus

proyectil

projectile

proyectil

קליע

proyectil

lövedék

proyectil

proiettile

proyectil

mermi

proyectil

βλήμα

proyectil

снаряд

proyectil

projectiel

proyectil

pocisk

proyectil

Projektil

proyectil

projektil

proyectil

발사체

proyectil

projektil

proyectil

SM
1. (= arma) → projectile, missile
proyectil balístico intercontinentalintercontinental ballistic missile
proyectil de iluminaciónflare, rocket
proyectil (tele)dirigidoguided missile
2. (Mil) (de cañón) → shell; (con cohete) → missile

proyectil

m projectile
Ejemplos ?
- ¡Oh, por favor, tenga usted cuidado con lo que hace! - gritó Alicia, mientras saltaba asustadísima para esquivar los proyectiles-.
El Aviso Atahualpa, comandado por el Capitán Víctor Naranjo Fiallo i el Cañonero Calderón, comandado por el Capitán Rafael Moran Valverde, jugaron papel destacado en la defensa de la Bahía i diariamente, con su sola presencia, impidieron que las cañoneras peruanas se acerquen i obtengan su blanco, pues, los proyectiles no bajaron de quince metros del edificio de la Aduana i del Muelle donde se encontraba una cantidad de armamento ecuatoriano.
En esta operación y sin disparar sobre la viveza de la plaza, más que balazos por elevación y de pura cortesía, se conservaron hasta las 2 y 39, en que viniendo de proa sobre las baterías las tres fragatas enemigas, siguieron otra vez un fuego tan lleno y continuo, como el que abrió el combate; pero entonces ya solo despedían proyectiles huecos, de los cuales una; tercera, parte iba a las fortificaciones, y dos tercios sobre la aduana y la ciudad.
Yo he sido molinero, y a fuerza de ver cómo las piedras andan y muelen sin salirse nunca de su centro, se me ocurrió pensar que la idea debe de ser semejante a la muela del molino, que sin cambiar de sitio da harina, y con ella el pan que nos nutre, en vez de ser como son las ideas en España, ideas "picudas", proyectiles ciegos que no se sabe a dónde van, y van siempre a hacer daño.
Era un animal hermosísimo, tenía esbeltas patas, ojos inteligentes y una crin que le colgaba como un velo de seda a uno y otro lado del cuello. Había llevado a su señor entre nubes de pólvora y bajo una lluvia de balas; había oído cantar y silbar los proyectiles.
En la celeridad de tan indescribibles momentos, cubierta nuestra atmósfera con una red de proyectiles enemigos, y recorriendo nuestras balas la recta de las baterías españolas, nadie podrá asegurar cuantos tiros se cambiaron en aquellos breves minutos; esto era imposible; pero a mi modo de juzgar Señor Secretario, creó admisible la suposición de un cañonazo por segundo por espacio de quince a veinte minutos.
A las 12 y 25, uno de nuestros grandes proyectiles de Armstrong o de Blakely, fué a enterrarse de rebote bajo la línea de agua de la "Numancia", fragata que acababa de recibir mementos antes en su espolón la grande y única bala que pudo arrojarle el cañón del pueblo.
Los muros de piedra del antiguo castillo, que había pertenecido al cheik de Rahel, se resquebrajaron; una teoría de columnitas, aventada al espacio por la explosión, fue a derramar sus tallos de mármol en un estan-que; nuevamente una cortina de proyectiles barrió el suelo y los pocos lienzos de muralla que quedaban en pie bajo el sol de la tarde temblaron y cayeron.
Lo primero que precisa hacerse es, sin embargo, cesar en el trabajo de las instalaciones para proyectiles dirigidos en Cuba, e inutilizar todas las armas ofensivas existentes en Cuba, bajo la supervisión de las Naciones Unidas.
No se veía en ese momento ningún incendio en la ciudad; los enemigos usaban hasta entonces proyectiles sólidos en su mayor número.
Increíble es, Señor Secretario, lo que pasó entonces: ni la velocidad de una cuenta mental, fué bastante a seguir el número de proyectiles al mismo tiempo lanzados, de parte a parte, entre los combatientes del sur.
Nos ocuparemos de “El hombre que se comió un autobús” y de “La Cruz del Sur” como es debido en el próximo número. Entre tanto, al pie de los cañones que encierran dichos proyectiles están los artilleros prontos.