proverbial

(redireccionado de proverbiales)

proverbial

1. adj. De los proverbios le gusta usar frases proverbiales en su discurso.
2. Que es notorio o conocido por todos logró coger al gato del árbol con su proverbial agilidad.

proverbial

 
adj. Relativo al proverbio o que lo incluye.
Muy notorio.
Traducciones

proverbial

proverbial

proverbial

proverbiale

proverbial

المثل

proverbial

谚语

proverbial

諺語

proverbial

속담

proverbial

ADJproverbial
Ejemplos ?
Los artículos suministrados de este modo eran proverbiales por su baratura y calidad comparados con cualquiera que pudiese comprarse en otra parte, y el privilegio del soldado de obtener tales artículos era envidiado por los civiles, abandonados a las tiernas misericordias de los detallistas adulteradores y engullidores de ganancia.
Jerezanas, he visto el menoscabo de los bucles que alabo, de los undosos bucles que enjugaron sin mofa mis pucheros, de los bucles reinantes, cabrilleo lunar, blanco de la llovizna y trono de lápices caseros; he visto revolear la última brizna de vuestras gracias proverbiales; he visto deformada vuestra hermosura por todas las dolencias y por todos los males; he visto el manicomio en que murmura vuestra cabeza rota sus delirios; he visto que os ganáis el pan con las agujas a la luz del quinqué; he sido el centinela de vuestros cuatro cirios; pero ninguna chanza del presente logra desprestigiaros, porque sois el tupé, los moños capuchinos y la gruta de Londres de la boca indigente.
Los rayos de la luna prestaban a la belleza de la joven un no sé qué de fantástico; y los hombres, que nos pirramos siempre por esas fantasías de carne y hueso, la echaban una andanada de requiebros, a los que ella por no quedarse con nada ajeno, contestaba con aquel oportuno donaire que hizo proverbiales la gracia y la agudeza de la limeña.
También -porque saben, que la sinceridad es uno de mis datos proverbiales- sé que tal vez me cueste más porque soy mujer, porque siempre se puede ser obrera, se puede ser profesional o empresaria, pero siempre nos va a costar más.
Aun los elogios tributados á la moralidad y laboriosidad vizcainas, hay que escatimarlos algo á los grandes centros de población y de la marina. Las luchas entre Bilbao y el Señorío, y sus antagonismos, son antiguos y proverbiales.
Es proverbial nuestro castizo horror al trabajo, nuestra holgazanería y nuestra vieja idea de que « ninguna cosa baja tanto al hombre como ganar do comer en oficio mecánico », proverbial la miseria que se siguió á nuestra edad del oro, proverbiales nuestros pordioseros y mendigos y nuestros holgazanes que se echan á tomar el sol y se pasaban con la sopa de nuestros conventos.
Por último Gonzalo Correas reunió en un largo manuscrito que tituló Vocabulario de refranes y frases proverbiales un verdadero tesoro idiomático que no llegó a comentar debidamente ni se vio impreso hasta siglos más tarde.
El estilo de la obra es muy informal y, más que abundante, excesivamente prolijo en sus más de mil refranes y frases proverbiales, que atestiguan la riqueza de su lenguaje.
Proverbes, expressions proverbiales, sentences et lieux communs sentencieux de la langue française d'aujourd'hui, avec leur correspondance en espagnol (autores: Louis Combet y Julia Sevilla), en Paremia, 4, (1995), 7-95.
736-743), cuando nadie puede adivinar antes de morir qué le va a suceder, según conocido adagio, que ya se encuentra en el Edipo rey de Sófocles, «No llamemos a nadie bienaventurado que sea de estirpe mortal, hasta que haya cruzado la raya de la vida, libre de dolor», que figura en la General estoria de Alfonso X el Sabio («Ninguno non deve seer dicho bien aventurado ante de su muert»), que está presente en la paremiología castellana, en refrán recogido en el Vocabulario de refranes y frases proverbiales de Gonzalo Correas («No me digas bien hadada hasta que me veas soterrada») y que incluso está expresado por boca del propio Juan Labrador en los versos 2452-2454 «Ya declina conmigo la fortuna...
Bottario justamente murió el 9 de abril de 1300, exactamente en el momento en el cual los dos poetas se encontrarían en la fosa de los adivinos (y aquí la precisión de Dante llegaría a niveles proverbiales).
No abarcaba toda el área metropolitana, y ni tan siquiera abarcaba las proverbiales Siete Colinas (el Palatino estaba dentro del pomerium, pero el Capitolino y el Aventino no lo estaban).