Ejemplos ?
Utilizó además fuerza excesiva y en algunos casos propinó palizas y arrestó a líderes políticos que protestaban pacíficamente el fraude electoral y a periodistas que cubrían las protestas.
Recuerdo cuando llegamos 4 parlamentarios acá: Román, Néstor, Félix, presentábamos proyecto de ley, ¿qué decían?, no hay que aprobar la ley o proyecto de ley de Evo Morales, si aprobamos vamos a potenciar a Evo Morales, como me bloquearon acá los proyectos de ley que traíamos, entendiendo lo que pensaban nuestros compañeros, sin embargo, protestaban permanentemente, Evo bloqueador, cuando desde acá nos enseñaron a bloquear.
Por los valles, las mesetas y por las altas montañas iban dejando girones de vestiduras, entre los ramajes de la selva, desde Machala y Pasaje a Tendales, después de que muchas madres caían al suelo agobiadas por el peso de' sus hijos; luego de que los hombres protestaban con vibrantes maldiciones, bajo la carga de lo poco que salvaban del hogar que quedaba en escombros.
Y así, a raíz de la devolución de la provincia, se nombró autoridades, como el Gobernador, que lejos de impedir que el espíritu órense se derrumbe y que el pesimismo ahogue los bríos y mate la confianza en el propio esfuerzo, se dieron en la tarea de explotar el dolor para beneficiarse con él; de ejercer venganzas y cumplir consignas de censuras y represalias, a los que protestaban por el infortunio y la indiferencia gubernamental.
Esto no impedía que por el ojo de la llave, a hurtadillas de señora madre, hicieran minucioso examen del visitante. Las muchachas protestaban, in pecto, contra la tiranía paternal; que, al fin, Dios creó a ellas para ellos y al contrario.
Entonces creció la contención y porfía más recia entre ellos: los escuderos decían que tenían por muy cierto que nosotros estábamos allí, y protestaban el ayuda y favor de la justicia del emperador; los otros, negaban, jurando por los dioses que no estábamos allí.
En ella se describe cómo las pequeñas propiedades que los terratenientes entregaban a los indígenas como compensación por su trabajo, que les eran robadas más tarde por los mismos terratenientes y, cuando aquéllos protestaban por el atropello, eran asesinados.
Las bodas de Camacho. Cierto que alguno de los emigrantes viejos, protestaban. Eran gentes de ida y vuelta, que no iban a trabajar a las nuevas tierras américas, sino ver si hallaban en ellas el prodigio de vivir sin labor.
Despeinadas y flechudas, se andaban por todas partes las gallinas, escarba que más escarba, comadreando si Dios tenía qué; en tanto que unos puercos protestaban de la argolla y de la horqueta con gruñidos de amenaza, hociqueo en las paredes, estregamiento contra las esquinas.
Los notables: médico, juez municipal, alcalde, cura, etc., gesticulaban a la puerta de la botica; los otros aldeanos, en las puertas de las tabernas, en los alrededores de la fuente, en las escaleras del concejo. Todos protestaban contra los gitanos rapaces.
y aun la esbeltez del cuerpo, la estudiada colocación del cabello, la bien tajada y picuda barba, protestaban contra los estragos prematuros de la edad o de la vida desastrada y azarosa, revelada no solo en los desperfectos físicos, sino muy principalmente en la voz, tan extinguida, que desde las butacas apenas la podíamos apreciar; tan empañada y blanca, que parecía voz de hombre que canta con residuos de una cucharada de gachas atravesadas en el gaznate.
«Buen principio de semana cuando el lunes ahorcan», decía con detestable humor y satírico énfasis el almacenista de pianos Ardiosa, a matar con la Empresa y la compañía por ciertas quisquillas relacionadas con la organización de la orquesta...; y los defensores del empresario protestaban: «Hombre, bien; ya sabemos que hoy toca este cuarteto...