Ejemplos ?
En el primer caso, un clima de relativa prosperidad favoreció la tendencia a los cambios pacíficos (Chile); en el segundo, las profundas desigualdades en el desarrollo regional y su correlato político: el antagonismo entre federalistas y unitarios, provocaron prolongadas luchas civiles (el Río de la Plata); en el tercero, el peso específico de las aristocracia terrateniente aplazó (Bolivia, Ecuador) o hizo estallar el enfrentamiento liberal-conservador bajo la forma de una devastadora guerra campesina (Venezuela), o un movimiento de inspiración liberal que dividió al país en dos campos antagónicos: el de la reacción clerical-conservadora y el de los partidarios de La Reforma (México).
Y entre gritos, el hijo pétreo descendió de los espacios infinitos y como un meteoro cayó en una abrupta serranía. Allí había siete enormes, misteriosas y profundas cuevas, por lo que ese lugar luego se llamó: CHICOMÓZTOC.
Por su actitud patriótica, el entonces Presidente de la República mereció el bien de nuestra nación. Avila Camacho al cruzar sobre su pecho la banda presidencial, encontraba un país dividido, con profundas heridas.
Luego, acostada con Urano, alumbró a Océano de profundas corrientes, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Tea, a Rea, a Temis, a Mnemósine, a Febe de áurea corona y a la amable Tetis.
Apelotonado, recorrido a lo largo de la médula espinal por rítmicas y profundas corrientes de frío, el enfermo vio pasar las horas sin lograr calentarse.
Él mismo se lo había repetido diez veces... Y el día avanzaba, y el enfermo creía oír el feliz ruido de las tazas, entre las pulsaciones profundas de su sien de plomo.
Si no lo hacen, y se empeñan en su ceguera, no sólo las instituciones quedarán vacías de sentido y de dignidad, sino que las elecciones de 2012 serán las de la ignominia, una ignominia que hará más profundas las fosas en donde, como en Tamaulipas y Durango, están enterrando la vida del país.
Llevaba el sombrero puesto, y el elfo estaba sumido en profundas tinieblas, temblando de horror y de indignación por aquel abominable crimen.
En sus recordadas notas de 1932 que tomó Velázquez, en la página nueve, Ferreiro dice: :“Hasta hace poco tiempo el método histórico era la forma llamada, desde Polibio, Pragmática, Historia narrativa, un poco campanuda, con discursos, con comentarios largos, propicios al descubrimiento de cualidades literarias y sobre todo a la búsqueda de causas profundas en los hechos simples.
Sin embargo, en México tiene características diferentes; por una parte es un fenómeno aparentemente general en todos los niveles de nuestra sociedad; y por otra parte, tiene connotaciones muy profundas tanto en las mentes de los ciudadanos como en las estructuras del Estado.
Sin embargo, creemos que es necesario ir más allá de esta realidad evidente y buscar respuestas más profundas, que nos puedan dar claridad sobre un fenómeno que es constante en los últimos siglos de nuestro país, y que tal parece es el origen de todos nuestros males.
Ningún viajero ha dejado de experimentar una sensación de extrañeza en aquellas profundas hondonadas, y los artistas tiemblan mientras pintan unos bosques cuyo misterio es tanto de la mente como de la vista.