profanación

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profanación

s. f. Acción y resultado de profanar o no respetar las cosas sagradas. sacrilegio

profanación

 
f. Acción y efecto de profanar.
Sinónimos

profanación

sustantivo femenino
sacrilegio, desacato*, perjurio, irreverencia. religión, piedad, respeto.
«La profanación es un desprecio o un abuso de una cosa santa o sagrada. Si el que la comete no conoce o no reconoce la santidad de los objetos que desprecia o de los que abusa, no comete más que una simple profanación. Los infieles o los herejes hacen durante las guerras profanaciones en las iglesias de los cristianos, sus enemigos. Si el que comete la profanación conoce la santidad de los objetos que profana, comete un sacrilegio; abusa voluntariamente y a sabiendas de una cosa que considera como sagrada; insulta a la divinidad que ha reconocido. La profanación de una iglesia católica por los musulmanes no es más que una profanación a la vista de los católicos. La profanación de una iglesia católica por los católicos es un sacrilegio a la vista de estos últimos.»
Pedro María Olivé
Traducciones

profanación

profanação

profanación

profanation

profanación

осквернение

profanación

تدنيس

profanación

βεβήλωση

profanación

חילול

profanación

SFdesecration
Ejemplos ?
Juez.- ¡Reprima usted la lengua! ¿Desde cuándo comete usted esas horribles profanaciones, desgraciado? Acusado.- Desde que me convencí de que ninguna chica del pueblo me quería ni para ruedo en que poner los pies; desde que mis requiebros les servían de diversión, y mis declaraciones de sainete, y mi oficio de hazmerreír, y mi persona de espantajo.
Y las señoras no pierden ripio, de puro escandalizadas. ¡Ni tan siquiera se cubre esa cabeza cargada de profanaciones y hasta de malos pensamientos!
Estas horribles profanaciones se encuentran en muchos lugares del Talmud, en los libros de Nizachon, en la disputa de Rittangel, en las de Jechiel y de Nachmanides, tituladas la Muralla de la Fe, y sobre todas en la abominable obra de Toldos Jeschut.
Aquella noche se obliga a cometer profanaciones a Adelaida y Sofía, las dos devotas, y el duque desvirga a Agustina, de quien está enamorado hace tiempo; eyacula tres veces seguidas en su vagina.
Cierto que no habéis visto las obras maestras de arte, pero tampoco las profanaciones de la inspiración y la servidumbre del genio; cierto que no habéis probado el licor embriagante de la gloria, pero tampoco la amargura de la calumnia; cierto que no habéis subido a las cimas vertiginosas del poder, pero tampoco rodado a los ariales donde se clavan las espinas de la envidia.
No creo haber jamás encontrado en parte alguna la libertad de que aquí se goza; pero me dan miedo las tenebrosas e inevitables acechanzas de los hechiceros. Se dice que ni los sepulcros, están al abrigo de ciertas profanaciones.
Los metimneños, no sólo hicieron muchas burlas y profanaciones de las imágenes, sino que a las ovejas y a la misma Cloe, como si fuera oveja también, se las llevaron por delante a varazos.
Pero los indios, sobrexcitados por la bebida, lo arrojaron al suelo, pasaron sobre su cuerpo, y dando gritos espantosos penetraron en el santuario. Allí, sobre el altar mayor y en el sagrado cáliz, cometieron sacrílegas profanaciones.
El espía no quiso ver más profanaciones, escapó como pudo y fue con el chisme a la Inquisición, que pocas horas después echó la zarpa encima a más de cien judíos portugueses.
En los días siguientes, al llegar las noticias del Desastre del Barranco del Lobo del día 27, en el que murieron cerca de 1.300 españoles, la protesta antibélica de Barcelona se convirtió en un fuerte estallido de violencia anticlerical, quemándose iglesias y conventos, y llevándose a cabo incluso profanaciones de tumbas.
Durante los años cincuenta y sesenta, el Movimiento Nacionalista Tacuara, una organización fascista con vínculos políticos, inició una serie de campañas antisemitas con peleas en la calle y vandalismo en las sinagogas y profanaciones en los cementerios judíos., artículo en el diario del 15 de mayo de 2005.
Así pues, de la mano del obispo San Urbicio, las reliquias de los Santos Niños emprenden un largo viaje con el fin de ser protegidas de profanaciones hasta el valle del Nocito, en Huesca.