Ejemplos ?
Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas, y políticas, que siempre fiel al sistema liberal, y justo que proclamó mi patria, he venido a seguir aquí los estandartes de la independencia, que tan gloriosamente tremolan en estos estados.
de 18 de Diciembre del año proximo pasado, á que acompaña una esposicion del Corregidor de Becerril de Campos, haciendo presente que aquel Pais se halla infestado de cuadrillas de gitanos, cuyo número se aumenta prodigiosamente, sin que pueda tomar por sí providencias con ellos porque todos van escudados de pasaportes en regla y licencias amplias para egercer su oficio de chalanes ó tratantes de caballerías que les facilita la Policía; con cuyo motivo manifiesta V.E.
Por esto y porque los mulos, atraídos por la querencia, parecían tener alas y picaban prodigiosamente, el viaje de vuelta fue mucho más rápido que el de ida, y pronto se encontraron en el lugar los dos viajeros.
Así, el poder de atraer mágicamente a la fortuna se adjudicó al único heredero de una familia riquísima, que, por no estar dotada de ningún sentido de caridad y tampoco de codicia ninguna por los bienes más visibles de la vida, habían de verse más adelante prodigiosamente enredados entre sus millones.
ncontré los procesos del almacén tan interesantes como Edith los había descrito, y hasta me volví un entusiasta de la verdaderamente notable ilustración que allí se ve de la eficiencia prodigiosamente multiplicada que la perfecta organización puede dar al trabajo.
La elevación que hoy tiene el Vesubio la adquirió repentinamente en posteriores erupciones; en la de 1230 se elevó su cumbre prodigiosamente.
El cuarto, me metía la verga en la boca y me ordenaba mordérsela con todas mis fuerzas; entretanto le desgarraba las dos nalgas con un peine de hierro de púas muy agudas y luego, en el momento en que sentía que su miembro estaba a punto de eyacular, lo cual me era anunciado por una muy ligera y muy débil erección, entonces, digo, le separaba prodigiosamente las dos nalgas y acercaba el agujero de su culo a la llama de una vela colocada en el suelo para este fin.
También me dijo canciones a la moderna, en puro estilo castellano, pero yo preferí las otras, las en que nuestro idioma ha sido troceado por una raza que, hallándose entre Castilla y la Bética, participa de ambas modalidades étnicas y dice lo que siente con energía poderosa y siente lo que ha dicho con violencia amenazadora. Esa condición extremeña está prodigiosamente representada en estas poesías de Luis Chamizo, que es el poeta de quien hablo.
En su período instintivo, anterior a su historia política, lo había desarrollado y humanizado prodigiosamente por sus poetas, y cuando comenzó propiamente su historia tenía una religión hecha, la más simpática y la más noble de todas las religiones que hayan existido jamás, en cuanto una religión, es decir, una mentira, pueda ser noble y simpática.
El sistema de petición o publicidad, como era llamado, lejos de incrementar las ventas totales, tendía poderosamente a reducirlas." "¿Por qué era así?" "Porque era prodigiosamente caro y el gasto tenía que añadirse al precio de los artículos y ser pagado por el consumidor, quien por consiguiente podía comprar justo tanto menos que si se le hubiese dejado en paz y el precio de los artículos hubiese sido reducido mediante el ahorro en publicidad." "Dices que el único modo mediante el cual el consumo podía haberse incrementado era incrementando el poder de compra en manos de la gente, en relación a los artículos que se podían comprar.
La ceremonia, con los detalles y todo el protocolo de costumbre en tales casos, duró casi cuatro horas, al cabo de las cuales bajaron a comer con la cabeza calentada, sobre todo la de Curval quien prodigiosamente aficionado a aquellas operaciones, nunca procedía a ellas sin la más segura erección.
Seguramente no es con usted con quien contaría, en mi estado, para obtener semejante respeto, demasiado se sabe cuánto detesta usted a las mujeres preñadas. —¡Oh! Prodigiosamente —afirmó Curval—, es la verdad.