principado

(redireccionado de principados)

principado

1. s. m. Título o dignidad de príncipe.
2. POLÍTICA Territorio que está sujeto a la protestad de un príncipe.
3. Ventaja o superioridad con que una cosa excede en alguna calidad a otra con la cual se compara. primacía
4. s. m. pl. TEOLOGÍA Ángeles o espíritus celestes que forman el séptimo coro.

principado

 
m. Título o dignidad de príncipe.
Territorio o lugar sujeto a la potestad de un príncipe.
Primacía, ventaja o superioridad de una cosa con relación a otra con la cual se compara.

principado

(pɾinθi'paðo)
sustantivo masculino
1. título nobiliario de los príncipes y princesas abdicar de un principado
2. país gobernado por un príncipe o por una princesa el principado de Mónaco
Traducciones

principado

principality

principado

principato

principado

Fürstentum

principado

principauté

principado

vorstendom

principado

Księstwo

principado

Княжество

principado

Knížectví

principado

נסיכות

principado

SMprincipality
el Principado de Asturias(the principality of) Asturias
Ejemplos ?
38 Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades 39 ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.
38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Unos y otros se fundaban en donaciones. Se sabe como el papa Alejandro VI se sirvio de su bastardo César de Borgia para invadir todos estos principados.
Más tarde, recomendaban su alma: -¡Sal en nombre de los Angeles y Arcángelees; en nombre de los Tronos y Dominaciones; en nombre de los Principados y Potestades; en el de los Queribines y Serafines!...
Los fundadores de imperios y principados, de que están llenas las historias, abrieron las zanjas y echaron los cimientos de su poder ayudados de fuertísimos ejércitos y de fantásticas muchedumbres.
De los teólogos poetas En este mismo tiempo hubo también poetas que se llamaron teólogos porque componían versos en honor y elogio de los dioses; pero de unos dioses que, aunque fueron hombres sabios, fueron hombres o eran elementos de este mundo, que hizo y crió el Dios verdadero, o fueron puestos en el orden de algunos principados y potestades, según la voluntad del que los crió y no según sus méritos.
El ángel de la misericordia, está plegando sus alas, preparándose para descender del trono y dejar el mundo bajo el control de Satanás. Los principados y potestades de la tierra están en amarga revuelta contra el Dios del cielo.
San Juan Crisóstomo reitera la misma enseñanza: «Que haya principados y que unos manden y otros sean súbditos, no sucece el acaso y temerariamente..., sino por divina sabiduría»(8).
Porque de ningún modo pueden tener amistad con los dioses buenos, que nosotros llamamos ángeles santos y criaturas racionales, que habitan en las Santas moradas del cielo, ya sean tronos, o dominaciones, a principados, o potestades, de quienes distan tanto cuanto los vicios de las virtudes y la malicia de la bondad.
12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.
10 Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia á los principados y potestades en los cielos, 11 Conforme á la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor: 12 En el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.
Mas porque los platónicos, ya fuese rindiéndose a la vanidad, y al error común del pueblo, o, como dice el apóstol de las gentes, Pablo: «Desvaneciéndose con sus imaginaciones y raciocinios», opinaron o quisieron que debía adorarse a muchos dioses y aun algunos de ellos fueron de opinión que debían ser adorados con honras, y sacrificios divinos los demonios (a los cuales hemos contestado ya en lo principal); ahora nos resta examinar y averiguar, con el favor de Dios, cómo los inmortales y bienaventurados, que están en los celestiales tronos, dominaciones, principados y potestades...