Ejemplos ?
Los habitantes de cada región en que tal acto de suprema justicia se lleve a cabo no tienen otra cosa que hacer que ponerse de acuerdo para que todos los efectos que se hallen en las tiendas, almacenes, graneros, etc., sean conducidos a un lugar de fácil acceso para todos, donde hombres y mujeres de buena voluntad practicarán un minucioso inventario de todo lo que se haya recogido, para calcular la duración de esas existencias, teniendo en cuenta las necesidades y el número de los habitantes que tienen que hacer uso de ellas, desde el momento de la expropiación hasta que en el campo se levanten las primeras cosechas y en las demás industrias se produzcan los prime­ ros efectos.
Ya casi no se acordaba de lo que había hecho y le pareció una extraña coincidencia que fuese Sy­bil, por cuyo amor pasó todas aquellas angustias, la prime­ra en recordárselo.
de una cosa y suplico muy humillmente por ella, y es: que siendo servido de dar esta tierra a alguna persona que con importunación la pida, por haber hecho servicios y representarlos ante su cesáreo acatamiento, sea con condición se obligue a mis acreedores por la suma de los doscientos y treinta mill pesos que debo y por los cient mill que de nuevo envío a que me obliguen, que también se gastaán, y de los demás que yo hobiere gastado en beneficio de la tierra y para su sustentación, porque hasta ahora no he habido della sino son los siete mill pesos que tomaron los indios de Copoyapo al capitán Alonso de Monroy la prime ra vez y los veinte y tres mill que también envío ahora para el útil della al Perú...
Y lo que ví en el espejo fue esto: Un hombre flaco y moreno, de estatura media, y vestido con el traje clerical de la Iglesia anglicana, de unos treinta años, y con unos lentes sin montura y aros de acero, cuyos cristales brillaban bajo su frente cetrina, olivácea, normalmente alta. Era el individuo silencioso que había llegado el primero y había quemado los libros.
SEXTA: Únicamente p ara las contrataciones qu e se realizarán du rante el prime r a ño de vigencia d e l a p resente L ey, facúlte se al In stituto Na cional de Contrataci ón Pública para que establezca e xoneraciones o di sposiciones e speciales pa ra l a apli cación progresiva d e la presente Ley, especialmente aquellas rela cionadas con el Plan Anual de Contrata ción, l os registros d e pre supuesto y la re alización de transaccio nes en el Po rtal de COMPRAS PUBLICAS.
La sección 7 de la "TV Broadcasting Regulations" requiere al licenciatario público (CBC — Televisión de Québec, etc) dedicar no menos del sesenta por ciento (60 %) de la programación de la última tarde y noche (prime time) a la emisión de programación canadiense y no menos del cincuenta por ciento (50%) a los licenciatarios privados.
Y en prime lugar, a los miembros de las asociaciones católicas, que con valentía y a costa de sacrificios, a menudo dolorosos, se han mantenido fieles a Cristo y no han estado jamás dispuestos a ceder en aquellos derechos que un solemne pacto había auténticamente garantizado a la Iglesia y a ellos.
Aquí ocurre algo extraño. Cuando un ladrón anuncia su propósito de vivir decentemente, lo primero que hace es solicitar que le "levanten la vigilancia".
En el año 2008, cuando nos tocó concurrir a esta asamblea, se detectó la va se desplomaba en Lehman Brothers, y una crisis que parecía causada porque había pobres que no podían pagar hipotecas, la famosa crisis de las sub prime, hoy ha terminado en algo más que una crisis de pobres que no puede pagar sus hipotecas, se ha corrido finalmente el velo y se ha descubierto, o por lo menos ha quedado expuesto a la luz pública, que ha sido precisamente la administración financiera de capitales sin ningún tipo de regulación, no ya en beneficio de los sectores más empobrecidos sino de los sectores más ricos de la sociedad, la causante de esto que ya es una crisis global.
Ese mismo em- peño en hacer su autobiografía nos es sospechoso por lo im- propio y rebuscado, pues ninguna mujer románticamente ena- morada de un hombre, á quien no conoce más que por sus comedias, es capaz de imaginar que, para obtener correspon- dencia de afectos, la sea preciso contar, de buenas á prime- ras...
Y es que la frase trae siempre a colación una primera impresión: primera impresión que se desechó por inútil, ya que el semblante nuevo es como una tierra desconocida que, por sus accidentes, permite juzgar de su topografía, de sus posibilidades transitables y de otras tantas condiciones que se relacionan con la vida.
"Te espero". No había dicho: "Accederé a lo que me pide, señor Morán", sino, ella la prime­ra: "Te espero". Jamás había visto Morán realizado en vida y dicha, como en esas dos palabras, su ideal de virgen espontaneidad que amaba en la mujer por sobre todas las cosas.