pretensiones

pretensiones

(pɾeten'sjones)
sustantivo femenino plural
1. voluntad vanidosa de una persona de ser lo que se expresa Tenía pretensiones de gran actriz.
2. apariencia de grandeza que no se tiene en realidad Le costaba mantener sus pretensiones de lujo.
Ejemplos ?
'Resolver sobre este particular ' (el subrayado es nuestro) 'ha dado motivo a esta congregación' porque yo ofendería altamente vuestro carácter y el mío, vulnerando enormemente vuestros derechos sagrados, si pasase a resolver por mí una materia reservada solo a vosotros.” Y redondeando, agregaba el Jefe de los Orientales: Bajo ese concepto yo tengo la honra de proponeros los tres puntos que ahora deben hacer el objeto de vuestra expresión soberana: 1º) Si debemos proceder al reconocimiento de la Asamblea General antes del allanamiento de nuestras pretensiones encomendadas a nuestro diputado D.
La Comisión oirá a las partes, examinará las pretensiones y objeciones, y hará propuestas a las partes con miras a que lleguen a una solución amistosa de la controversia.
Resta tomar su deposición a la magnanimidad jactanciosa y a la conveniencia de Julio César, y a aquel entendimiento que tenía por descanso el desprecio de todos los peligros. De aquélla nos informará toda su vida; de éste, su muerte y el estado que tenían en aquella sazón sus armas y pretensiones.
Es muy veleidosa la probidad de los hombres; sólo el freno de la Constitución puede afirmarla.” Y termina: “Yo opinaré siempre que, sin allanar las pretensiones pendientes, no debe ostentarse el reconocimiento y Jura que se exigen.
Tiene un contenido latente que su propio dueño le quiso dar: él no fue su último poseedor: “ El sabio que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregada al General de la República Argentina, don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como Argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que trataron de humillarla ”, escribió de su puño y letra el Libertador como cláusula tercera de su testamento.
En otros foros internacionales se recibió el apoyo de la República de Argelia, quien por iniciativa propia movilizaría al Movimiento de Países no Alineados para que durante la próxima reunión a realizarse en Cuba, adoptara posición solidaria con las pretensiones argentinas.
Y sea dicho en encomio del voluble Bolívar, que desde ese día hasta fines de Noviembre, en que se alejó del departamento, no cometió la más pequeña infidelidad al amor de la abnega- da 5 entusiasta serrana que lo acompañó, como valiosa y ne- cesaria prenda anexa al equipaje, en sus excursiones por el territorio de Ancachs, y aún lo siguió al glorioso campo de Junín, regresando con el Libertador, que se proponía formar en el Norte algunos batallones de reserva. Manuelita Madroño guardó tal culto por el nombre y re- cuerdo de su amante, que jamás correspondió á pretensiones de galanes.
Cómo no es posible a la más hábil pluma ni pincel, describir jamás. Hay ciertas cosas que el Supremo hacedor se reserva solo para sí, y deja burladas las atrevidas pretensiones de la criatura.
señor, toda especie de prestigio y pretensiones marcadas con el espíritu de la ambición y extrema injusticia con que por el espacio de nueve años se ha querido sujetar la cerviz de los orientales a los tronos de Portugal y Brasil, tergiversando, por resortes bien conocidos a V.E.
279.- Los abogados, defensores o procuradores en juicio, que descubran los secretos de su defendido a la parte contraria; o que, después de haberse encargado de defender a la una parte y enterándose de sus pretensiones y medios de defensa, la abandonaren y defendieren a la otra; o que, de cualquier otro modo, dolosamente, perjudicaren a su defendido para favorecer al contrario, o sacar alguna utilidad personal, serán reprimidos con prisión de uno a cinco años.
Como poseedor del mismo, Claude Frollo era uno de los siete veintiún señores con pretensiones a ese feudo sobre París y sus arrabales y durante mucho tiempo ha podido verse su nombre, inscrito en calidad de tal, entre el hotel de Tancarville, perteneciente al señor François le Rez, y el Colegio de Tours, en el cartulario de Saint-Martin-des-Champs.
Allá ellos con sus ideas reaccionarias, que nadie discute su derecho de tenerlas y publicarlas por regresivas que fueran, pero invocar, para exhibirlas, la representación de los orientales que desde veinte años atrás casi, venían luchando por su libertad y contra los retardarios y opresores, y más aún, “tomar el nombre de la Provincia para cubrir pretensiones innobles” contra ella, aprovechando la momentánea situación de ventaja en que estaban con respecto a los demás coterráneos, era y es bajeza, ruindad… el colmo de la impavidez!