presuroso

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presuroso, a

adj. Que hace las cosas con rapidez y ligereza es muy presurosa en las tareas domésticas. ligero, rápido

presuroso, -sa

 
adj. Pronto, ligero, veloz.

presuroso, -sa

(pɾesu'ɾoso, -sa)
abreviación
que tiene o muestra prisa Su caminata presurosa denotaba urgencia.
Sinónimos

presuroso

, presurosa
Traducciones

presuroso

ADJ (= rápido) → quick, speedy; (= precipitado) → hasty; [paso] → quick, brisk
entró presurosohe rushed in
acudieron presurosos a ayudarnosthey rushed to our aid
Ejemplos ?
Andaban, como he dicho, presurosos, esquivando los poblados y deteniéndose tan sólo en caseríos o aldehuelas de gente pobre, para implorar limosna.
El viento seguía presagiando cada vez más lágrimas y catástrofes; las sombras del triste atardecer fundíanse con las amontonadas nubes que iluminaban los relámpagos; la tormenta dejaba oír sus imponentes rugidos; los marineros se despojaban presurosos de sus chamarretas dando al viento el pecho hercúleo y bronceado, sobre el que la fe había suspendido alguna que otra cruz, alguna que otra santa reliquia.
Los teucros se encaminaron con gran alboroto al bien construido muro, levantando los escudos de secas pieles de buey, mandados por el rey Asio, Yámeno, Orestes, Adamante Asíada, Toón y Enomao, Polipetes y Leonteo hallábanse dentro e instigaban a los aqueos, de hermosas grebas, a pelear por las naves; mas así que vieron a los teucros atacando la muralla y a los dánaos en clamorosa fuga, salieron presurosos a combatir delante de las puertas...
Cuando oía a éstos bendecirle y les veía levantarse a su presencia y saludarle con respeto; cuando los niños corrían presurosos al punto por donde pasaba y le miraban con sus grandes ojos y sonriendo, entonces decía: -¡Dios mío; cuán bueno eres!
Como carniceros lobos dotados de una fuerza inmensa despedazan en el monte un grande cornígero ciervo que han matado y sus mandíbulas aparecen rojas de sangre; luego van en tropel a lamer con las tenues lenguas el agua de un profundo manantial, eructando por la sangre que han bebido, y su vientre se dilata, pero el ánimo permanece intrépido en el pecho; de igual manera, los jefes y príncipes de los mirmidones se reunían presurosos alrededor del valiente servidor del Eácida, de pies ligeros.
¡A Dios!... ¡Ay! apuremos presurosos el cáliz del dolor... Ese pañuelo con tus preciosas lágrimas regado, trueca por este mío. Besándolo mil veces, y en sus hilos mi llanto amargo uniendo con tu llanto, daré a mi pena celestial consuelo.
Arremetieron los teucros como los perros que, adelantándose a los jóvenes cazadores, persiguen al jabalí herido: así como éstos corren detrás del jabalí y anhelan despedazarle, pero cuando el animal, fiado en su fuerza, se vuelve, retroceden y espantados se dispersan; del mismo modo, los teucros seguían en tropel y herían a los aqueos con las espadas y lanzas de doble filo, pero cuando los Ayaces volvieron la cara y se detuvieron, a todos se les mudó el color del semblante y ninguno osó adelantarse para disputarles el cadáver. De tal manera ambos caudillos llevaban presurosos el cadáver desde la liza hacia las cóncavas naves.
En tanto, por otra parte, otros frescos escuadrones de bien montados franceses, Francia apellidando a voces, arrollando cuanto encuentran, con la lanza en ristre corren, y a los tercios de la Italia vencen, deshacen y rompen. Los esguízaros que siguen de la Francia los pendones, a reforzar el combate presurosos se disponen.
De los cortijos y aldeas presurosos acudían a los bordes del camino o a las cercanas colinas, ya curiosos, ya asustados, villanos con sus familias, y por un encantamento aquella visión tenían.
Los sitiadores, que se hallaban reunidos en junta, oían el vocerío que se alzaba en torno de los bueyes, y montando ágiles corceles, acudían presurosos.
Por eso, cuando en medio de la paz de los campos, bajo el sol que incendia las lomas y agota la hierba en los prados amarillentos, se ve aparecer de improviso en un recodo del camino la encorvada silueta del viejo, los chicos abandonan sus juegos y corren a su encuentro, gritando: -¡Don Paico, ahí viene don Paico, el de la mano pegada! Y de todas partes hombres y mujeres acuden presurosos al encuentro del recién llegado.
Y el vengador, para no caer en manos de los siervos de su rival, que acudían presurosos a auxiliarle, espada en mano, hundiose la suya profundamente en la garganta.