presumido


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con presumido: amargado, atrevido, empalagoso, sinverguenza

presumido, a

1. adj./ s. Que presume o se muestra orgulloso siempre alardea de lo que sabe, es un presumido. fanfarrón
2. Que se arregla mucho y cuida su aspecto exterior es tan presumida que continuamente se mira en el espejo. coqueto

presumido, -da

 
adj. Que presume, vano, jactancioso.

presumido, -da

(pɾesu'miðo, -ða)
abreviación
1. que tiene exceso en la estimación propia una actriz presumida
2. que se arregla o adorna en exceso Tu hermana es muy presumida.
Sinónimos

presumido

, presumida
Traducciones

presumido

kéké

presumido

ADJ (= creído) → conceited; (= coqueto) → vain
Ejemplos ?
Que las mujeres van a hilar a casa de tío Selmo, debe haberse presumido desde el mismo instante en que yo dije que llevan rueca y lino.
Cuando el puma presumido y todos sus amigos se encontraban dentro del lago, el avispero giraba y giraba, zumbaba y zumbaba, sin permitirles salir.
El cuervo, todo vestido de negro traje y corbata, echaba la gran bravata por su elegancia engreído: -Yo soy quien canta mejor.- A un colibrí aleteador le presumía el muy bravero, y, admirado, un carpintero le contestó al charlatín: -No cantas como un clarín, y como calandria, menos. Los cenzontles, sí son buenos así que, don presumido, por eso has perdido quesos.
Admireme sobremanera al reconocer en los dos prestamistas que dirigían toda aquella máquina a dos personas que mucho de las sociedades conocía, y de quien nunca hubiera presumido que pelecharan con aquel comercio; avergonzáronse ellos algún tanto de hallarse sorprendidos en tal ocupación, y fulminaron una mirada de estas que llevan en sí una larga reconvención, sobre el israelita que de aquella manera había comprometido su buen nombre, introduciendo profanos, no iniciados, en el santuario de sus misterios.
Cada uno tiene su vejez, y cada vejez es más fea que las otras... Aguarda, presumido, aguarda. Se te pondrán los ojos lloricones, el pellejo plisado, el vientre como un odre vacío, la boca como un sumidero, la nariz mocosa...
Habiendo considerado que todos dedican sus libros con dos fines que pocas veces se apartan, el uno, de que la tal persona ayude para la impresión con su bendita limosna; el otro, de que ampare la obra de los murmuradores; y considerando (por haber sido yo murmurador muchos años) que esto no sirve sino de tener dos de quien murmurar, del necio que se persuade que hay autoridad de que los maldicientes hagan caso, y del presumido que paga con su dinero esta lisonja, me he determinado a escribille a trochimoche y a dedicalle a tontas y a locas, y suceda lo que sucediere, que el que le compra y murmura, primero hace burla de sí, que gastó mal el dinero, que del autor, que se le hizo gastar mal.
No… No escribo para aquel presumido de laureles que mece su genio poniendo cascabeles y se deja pagar con altos premios, alaridos de flores negociadas por mecenas egocéntricos que de tanto requisito exquisito hasta al rey hacen burócrata.
Entre sueños le contaba la historia de EL PUMA Y EL CHAPULIN. Hace algún tiempo vivía en los llanos cercanos a TEZCOCO un puma fortachón y presumido.
Si el hombre más presumido de su acierto, a ruego de su conciencia, paseara alguna vez la verdad por los tránsitos de su vida y por los claustros de su espíritu, hallará que ha sido ruina de su alma cuanto por sí ha fabricado en ella, y contará en su salud tantos portillos como edificios.
Por una parte soy tan presumido que no quiero que se me vea la vanidad, ni aun quiero vérmela yo mismo; y por otra parte no quisiera matarla del todo, porque ella me suministra, o es en sí, un cierto placer.
Confiado en su suerte solicita el tirano darte muerte. El, presumido, astuto, quiere de tu ignorancia sacar fruto y, en creerte salvaje, añade á la agresión mayor ultraje.
Ahora no hay que pensar, que porque la vanidad es inmortal, no la siga persiguiendo: yo también seguiré siendo presumido; ni hay que pensar, que esta franqueza mía es encomiable: por vanidad, al escribir un libro, podemos llegar a ser hasta impúdica y cínicamente francos, con tal de ganar la gloria de una buena observación.