Ejemplos ?
La voz de Peyrehorade turbó el triunfo de su hijo: mi anfitrión, sorprendido al no encontrarle presidiendo los preparativos de la calesa nueva, quedó aún más atónito al verle sudoroso, con la raqueta en la mano.
Newmarch, presidente de la sección económica de la asociación, también hizo uso de la palabra en la reunión, pero por un error cometido al correr de la pluma, Marx le citó con el nombre de Newman. Presidiendo la reunión de la sección, Newmarch pronunció un discurso titulado "Sobre qué extensión resuenan los principios de tribulación incorporados en la legislación del Reino Unido".
¿Y cuál no será la influencia de un hombre de éstos entre los que le rodean, cuando sobre su carácter de gracioso lleva la fama de sabio, como el tío Merlín? Por eso a este personaje se le encontraba presidiendo todos los acontecimientos del lugar.
Sueña uno al verla a usted con no vivir en este siglo dejativo y triste, en que hasta el placer se mide y se tasa, sino en la época de los Borgias, provoca verla presidiendo una orgía de príncipes, en que el sabor de los besos se mezclara con el del veneno.
Pues ese mismo efecto me produce a mí la revolución de septiembre presidiendo el duelo en un aniversario de la muerte de los heroicos varones del 2 de mayo.
Y como sucede siempre que un carro se pone a pique de volcar, ni el carro ni el conductor, ni el de la situación, ni el ministro han sufrido lesiones graves; pero sí los conducidos incautos tenedores de los que, los menos desgraciados, amaneciendo orondos y regalados el 1 de mayo, quizá presenciaron en forzoso ayuno el esplendor de la Septembrina presidiendo la cívica solemnidad del día siguiente.
Lo que hubiese podido ser y no había sido, les volvía a la superficie del alma, como en líquido revuelto, amargo poso. ¿Por qué no estaba Cárdenas presidiendo aquella República, que hoy lozaneaba entre las de América española?
Los valles dormían, los búhos cantaban, sonaba un cencerro, rumiaban las vacas... y una luna de luz amorosa, presidiendo la atmósfera diáfana, inundaba los cielos tranquilos de dulzuras sedantes y cálidas.
El General Manuel Serrano, presidiendo victorioso este triunfo, siguió hasta Machala y tomó la Plaza Gobiernista, enarbolando, desde esa fecha gloriosa, el triunfo de la revolución liberal, que más tarde culminó rotundamente el CINCO DE JUNIO.
La luna estaba en el cenit, presidiendo los oficios, y a su luz, transparentes y verdosos, brillaban los ojos y los trajes en silencio.
Ya escucho golpes secos de mazos y de azuelas, silbidos cariñosos, nombres de bueyes que en besana entran y uno que suena compasado ruido como de riego de menudas perlas al desplegarse el abanico de oro de la simiente que los mozos riegan. Estoy en el repecho presidiendo mi hermosa sementera.
Esculapio de Epidauro vino a Roma para poder, pues era sabio médico, ejercer en aquella noble ciudad su arte con más gloria y fama; y la madre de los dioses fue conducida no sé de qué ciudad del Pesinunte, por parecer impropio que, presidiendo ya y reinando el hijo en el monte Capitolino, estuviese ella escondida en un lugar de tan poco nombre; la cual, si es cierto que es madre de todos los dioses, no sólo vino a Roma después de algunos de sus hijos, sino que también precedió o otros que habían de venir después de ella.