Ejemplos ?
No puede creerlo, la desorganización del Partido Colorado implicaría la preponderancia de todas las fuerzas retardatarias de partido y la marcha ascendente que ha hecho en los últimos lustros, la República se convertiría en marcha descendente.
Supongamos, en un funcionario público, además de una inmoralidad absoluta, una preponderancia material completa sobre todos los ciudadanos, una ilimitada cantidad de recursos para atraer voluntades, o, por lo menos, votos; toda esa inmoralidad y todo ese poder, ¿son acaso bastantes para poder obligar a decir “si” a un votante que quiere decir “no”, cuando ese votante está encerrado entre cuatro paredes, y tiene en sus manos todas las listas y puede votar por quien quiera con la más absoluta seguridad que nadie, sino él, sabrá por que lista se decidió?.
Yo no tengo más que certeza delante de mí, y la empresa se desvive por gentes como yo. ¿Qué es usted? dicen. ¡Actitud discreta y preponderancia esencial!, respondo yo. ¡Amigo! ¡Oiga el temblequeo del tren!...
medida que decayó nuestra preponderancia política, decayó nuestra supremacía literaria, y con nuestros capitanes desaparecieron nuestros poetas: a mediados del siglo pasado habíamos perdido nuestra antigua invención y floridez, y como no habíamos adoptado aún la clásica imitación francesa, nos hallábamos como aquel que, habiendo olvidado una lengua antes de aprender otra, se viese en la dura precisión de no hablar en ninguna.
"Encuadrándose la acción dentro del marco de una política de desaparición de ilícitas posiciones de preponderancia, se han suprimido las situaciones de privilegio indebido perjudiciales para la economía de la Nación.
Si el elemento conservador, por ejemplo, tiende a dar preponderancia al clero, el partido de enfrente le ataca por la preponderancia, y después, por los abusos del mal clero, y después, por el clero todo, y después..., después se llega hasta el elogio de obras como la de Renán.
Además los magnates de las capitales no sufrirían la preponderancia de los metropolitanos, a quienes considerarían como a otros tantos tiranos: sus celos llegarían hasta el punto de comparar a éstos con los odiosos españoles.
Allí era la monarquía absoluta el laboratorio en que se mezclaban y amasaban los varios elementos de la sociedad, hasta permitir a las ciudades trocar la independencia local y la soberanía medieval por el dominio general de las clases medias y la común preponderancia de la sociedad civil.
La muerte de la libertad nacional, que había llevado ya tan funesto golpe en la ruina de las comunidades, añadió a la tiranía religiosa la tiranía política; y si por espacio de un siglo todavía conservamos la preponderancia literaria, ni esto fue más que el efecto necesario del impulso anterior, ni nuestra literatura tuvo un carácter sistemático, investigador, filosófico; en una palabra, útil y progresivo.
El estado de ánimo de las personas en aquella época está notablemente ilustrado por los tratados que han llegado hasta nosotros, y que pueden incluso ser consultados en nuestras bibliotecas por los curiosos, en los cuales se siguen laboriosos argumentos para demostrar que a pesar de la malévola y difícil condición de la humanidad, la vida, mediante una leve preponderancia de consideraciones, merecía más la pena vivirla que abandonarla.
La paz en México, tal y como es hoy día, constituye el medio más favorable para su completa absorción en la ambiciosa corriente del imperialismo del Norte que trabaja por conservarla, entendido como lo está de que una Revolución, si no arranca por completo la presa de sus manos, si disminuirá considerablemente su preponderancia y las probabilidades de dominio absoluto que ahora tiene el futuro de México.
“Lo primero, porque si la preponderancia de las fuerzas del ejército de línea nos ha puesto más de una vez al borde del precipicio y aun no podemos destruir a este enemigo interior que tiene ocupadas nuestras mejores provincias...