Ejemplos ?
Culturalmente, es conocida a nivel nacional e incluso mundial por su música típica, la Banda o Tambora. La Ulama, versión regional de juego de pelota prehispánico, se practica todavía en el estado.
La Ulama, versión regional de juego de pelota prehispánico, se practica todavía en el estado, sobre todo en los municipios de Guasave, Mocorito y Angostura.
El sinaloense prehispánico estaba sujeto en forma determinante a las condiciones ecológicas de su territorio, adaptadas a su medio, no construyeron ciudades como en el altiplano de la zona central de lo que hoy es México.
CAPÍTULO 6 LOS LIBROS DE ENSEÑANZA DEL MÉXICO PREHISPÁNICO Las prácticas didácticas de nuestro mundo preamericano han podido ser comprendidas debido a referentes ubicados en textos históricos donde se mencionan algunas maneras de practicar la comunicación en sus centros educativos como el Cuicacalli o Casa de los cantos; el Xochicalli o Casa de las flores o poesía, donde la presencia de hombres y mujeres de conocimiento, de modo general ancianos y ancianas, huehues, les hablaban a los niños y adolescentes para dotarles de modos civilizados de acuerdo con su cultura naturalista, es decir respetuosa, conocedora y agradecida de la Naturaleza.
El eterno retorno de lo mismo parece tan nuevo cuando se desconoce lo que una trayectoria de maestros normalistas, reales maestros de carrera, hicieron en el decurso de la vida antigua de México, acaso desde el mundo prehispánico hasta la aparición del actual rechazo al pasado (más por ignorancia que por convicción).
en su mentalidad dotada de una capacidad de semiosis materialista-dialéctica, habla de esa inutilidad de los esfuerzos humanos egoístas, que ya el mundo prehispánico, tanto en su poemática como en sus ensayos, huehuetlatolli (charlas de los ancianos, hombres de conocimientos), se ha delineado.
Si como profesores sólo informamos mecánicamente, hacemos títeres repetitivos y esclavizados; producimos loros maquinísticos; pero si guiamos a nuestros alumnos para que “florezcan”, como diría poética y filosóficamente nuestro mundo prehispánico...
El campo noemático de lo que he llamado neohumanístico, por tanto, y se hace necesario dejarlo muy claro, no se refiere a una reinstauración del humanismo clásico-renacentista-neoclásico, sino a una reconsideración analítica de lo humano como elemento de la totalidad sistémica y holística que es el Universo, y cuyos antecedentes se han ido descubriendo, de manera sorpresiva, en el mundo prehispánico, de modo fundamental náhuatl, aunque estudiosos de otras etnias de México van encontrando coincidencias tanto en sus respectivos imaginarios como en sus específicas realidades colectivas.
OLMOS, Andrés de, Tratado de Hechicerías y Sortilegios, UNAM, México, 1990. PINA Chan, Román, Historia, Arqueología y Arte Prehispánico, Fondo de Cultura Económica, México, 1972.
Los más ancestrales orígenes. La historia del México prehispánico que aproximadamente es del año 6000 a.C. (según Miguel León Portilla) hasta el año 1519, terminando con la llegada de los conquistadores.
Sin embargo son muchos los investigadores del pasado prehispánico que coinciden en señalar la fuerza, penetración y desarrollo de la civilización mesoamericana.
Tenemos que enfrentarnos al mito viéndolo como lo que realmente es en el contexto prehispánico: Un discurso comprometido y un corpus de símbolos a menudo polisémico.