predecesor


También se encuentra en: Sinónimos.

predecesor, a

(Del lat. praedecessor.)
1. s. Persona que precede a otra en una situación, empleo o cargo nunca podrás igualar a tu predecesor. antecesor
2. Ascendiente de una persona conservo la finca en memoria de mis predecesores. descendiente

predecesor, -ra

 
m. f. Antecesor (persona).

predecesor, -ra

(pɾeðeθe'soɾ, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
1. persona que antecede a otra en un cargo Mi predecesor dejó las finanzas de la empresa en rojo
2. individuo del que desciende otro Respeto el legado de mis predecesores.
Sinónimos

predecesor

, predecesora
sustantivo
1 antecesor, ancestro.
«Predecesor parece más propio para las dignidades; antecesor, para los oficios y demás especies de ocupaciones: los papas y sus predecesores; su predecesor en el trono; su antecesor en la casa; el sueldo que tuvo su antecesor
José López de la Huerta
Traducciones

predecesor

předchůdce

predecesor

forgænger

predecesor

Vorgänger

predecesor

edeltäjä

predecesor

prédécesseur

predecesor

prethodnik

predecesor

前任者

predecesor

전임자

predecesor

voorganger

predecesor

forgjenger

predecesor

poprzednik

predecesor

predecessor

predecesor

föregångare

predecesor

คนที่อยู่มาก่อน

predecesor

selef

predecesor

người tiền nhiệm

predecesor

前任

predecesor

предшественик

predecesor

SM/Fpredecessor
Ejemplos ?
Aunque estas palabras de nuestro predecesor no dejan ningún lugar a dudas ni a tergiversaciones, es de lamentar, sin embargo, venerables hermanos, que haya habido, no solamente entre los de fuera, sino incluso entre los hijos de la Iglesia católica, más aún —y esto atormenta especialmente nuestro espíritu—, entre los mismos clérigos y maestros de las sagradas disciplinas, quienes, aferrándose soberbiamente a su propio juicio, hayan abiertamente rechazado u ocultamente impugnado el magisterio de la Iglesia en este punto.
En la cual sentencia les precedieron aquellos de quienes nuestro predecesor Pío IX ya escribía: «Esos enemigos de la revelación divina, prodigando estupendas alabanzas al progeso humano, quieren, con temeraria y sacrílega osadía, introducirlo en la religión católica, como si la religión fuese obra de los hombres y no de Dios, o algún invento filosófico que con trazas humanas pueda perfeccionarse»(14).
Con razón escribió Gregorio XVI, predecesor nuestro(21): «Es muy deplorable hasta qué punto vayan a parar los delirios de la razón humana cuando uno está sediento de novedades y, contra el aviso del Apóstol, se esfuerza por saber más de lo que conviene saber, imaginando, con excesiva confianza en sí mismo, que se debe buscar la verdad fuera de la Iglesia católica, en la cual se halla sin el más mínimo sedimento de error».
En esta hora en que su fe está siendo probada, como oro de ley, en el fuego de la tribulación y de la persecución, insidiosa o manifiesta, y en que están rodeados por mil formas de una opresión organizada de la libertad religiosa, viviendo angustiados por la imposibilidad de tener noticias fidedignas y de poder defenderse con medios normales, tienen un doble derecho a una palabra de verdad y de estímulo moral por parte de Aquel a cuyo primer predecesor dirigió el Salvador aquella palabra llena de significado: Yo he rogado por ti para que no desfallezca tu fe, y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos (Lc 22,32).
Toda vacante en el Consejo será cubierta por la Asamblea lo antes posible; el Estado contratante así elegido para el Consejo permanecerá en funciones hasta la expiración del mandato de su predecesor.
Cuadra, pues, bien al clan de los modernistas lo que tan apenado escribió nuestro predecesor: «Para hacer despreciable y odiosa a la mística Esposa de Cristo, que es verdadera luz, los hijos de las tinieblas acostumbraron a atacarla en público con absurdas calumnias, y llamarla, cambiando la fuerza y razón de los nombres y de las cosas, amiga de la oscuridad, fautora de la ignorancia y enemiga de la luz y progreso de las ciencias.»(23) Por ello, venerables hermanos, no es de maravillar que los modernistas ataquen con extremada malevolencia y rencor a los varones católicos que luchan valerosamente por la Iglesia.
No sólo era impresionante el impacto visual de sus técnicas (sobrepasando el mundo de animación plana de su predecesor Wolfenstein 3D), sino que durante meses nadie pudo averiguar cómo se había conseguido en los limitados procesadores de la época.
Relátase la llegada y toma de la villa llamada el Puerto del Príncipe Viendo Morgan que su predecesor y almirante era muerto, procuró e hizo guardar y tener en posesión perpetua la isla de Santa Catalina, situada cerca de la de Cuba, y asignarla refugio y asilo de piratas, poniéndola en estado (según creía) de suficiente almacén de sus robos y latrocinios.
Todo lo cual, venerables hermanos, es enteramente contrario a lo que Pío IX, nuestro predecesor, enseñaba cuando dijo: «Es propio de la filosofía, en lo que atañe a la religión, no dominar, sino servir; no prescribir lo que se ha de creer, sino abrazarlo con racional homenaje; no escudriñar la profundidad de los misterios de Dios, sino reverenciarlos pía y humildemente»(9).
Este balconcillo es hoy mismo en Huánuco un monumento histórico, como en París la famosa ventana a la que se asomara el sandio predecesor de Enrique IV para hacer la señal de dar principio a la matanza de hugonotes en la tremenda noche de la Saint-Barthelemy.
Será Regente el que hubiere sido designado por el Rey predecesor, entre los infantes que tengan la edad determinada en el artículo antecedente.
En defecto de esta designación del Rey predecesor, recaerá la Regencia en el infante más distante del Trono en el orden de herencia, que tenga veinticinco años cumplidos.