Ejemplos ?
Era una noche de aquellas tristes, nubladas y lóbregas en que la luz de los astros rasgar no puede la atmósfera; en que un vapor se respira que en vez de aliviar sofoca, y en que la calma parece de desastres precursora.
Mi juventud lozana ya para siempre huyó, cual agostada rosa, que brilla sólo una mañana. Cerca está ya de mí la fatigada corva vejez, de muerte precursora, de achaques y quebrantos rodeada.
rote del labio lo que el pecho siente; Rompa su cárcel el interno fuego Que nutrí con amor por tantos días, Y devorando hasta el postrer rastrojo Del seco campo de mi amor perdido, Inflame el pensamiento Con nueva luz, de dichas precursora, Y el mundo del espíritu convierta En realidad radiante de hermosura.
el mundo sin amores. Tente, importuna Aurora, funesta precursora del malhadado día; tente, no alumbres la desdicha mía. Contempla de tu esposa, feliz Titón, la cándida hermosura; no permitas que parta presurosa, y con amantes lazos estréchala en tus brazos; nadie sus quejas alzará al Olimpo; que cuando asoma a la afligida tierra, su antorcha alumbra sólo rencor y llanto y dolo, y negro crimen, y sangrienta guerra.
Tú fuiste la más bella criatura que animó la largueza creadora; no igualaba la luz de tu hermosura ni la estrella, del alba precursora: mas hoy es copia de la noche oscura tu blanco rostro que afrentó a la aurora, y hórridas sierpes son los rizos bellos que del sol eclipsaron los cabellos.
Aquel árbol no da fruto: renuévase de continuo: gallardéase al suave empuje de las brisas, dominando el contorno; en sus ramas se mece la paloma, y la cotorra indiferente, precursora de la lluvia, despliega al sol sus pintadas alas.
Cuentan que al oír tan desaforados gritos las últimas ratas que agonizaban de hambre en sus cuevas, se reanimaron y echaron a correr desatentadas conociendo que volvían a aquellos lugares la acostumbrada alegría y la algazara precursora de abundancia.
imno al Nueve de Octubre Ven, oh plácida aurora del Octubre glorioso, ven, dulce precursora de luz y libertad, ven, dulce precursora de luz y libertad, ven, anunciando al Ecuador dichoso, triunfo en la guerra y en la paz reposo.
Ven, oh plácida aurora del octubre glorioso, ven, dulce precursora de luz y libertad, ven, dulce precursora de luz y libertad, ven, anunciando al Ecuador dichoso, triunfo en la guerra y en la paz reposo.
Era bueno y era leal, amaba la armonía en todo y la mujer pura le atraía como un ideal; pero la delicadeza de su alma exquisita se irritaba hasta la blasfemia, porque la naturaleza le había negado la forma, el cuerpo, el vaso cincelado que debió contener el precioso licor que chispeaba en sus venas. De ahí las primeras amarguras, la melancolía precursora del escepticismo.
Y hoy, día de muertos, ahora que flota, en las nieblas grises la melancolía, en que la llovizna cae, gota a gota, y con sus tristezas los nervios embota, y envuelve en un manto de la ciudad sombría, ella que ha medido la hora y el día en que a cada casa, lúgubre y vacía tras del luto breve volvió la alegría; ella que ha marcado la hora del baile en que al año justo, un vestido aéreo, estrena la niña, cuya madre duerme olvidada y sola, en el cementerio suena indiferente a la voz de fraile del esquilón grave y a su canto serio; ella que ha medido la hora precisa, en que a cada boca, que el dolor sellaba, como por encanto volvió la sonrisa, esa precursora de la carcajada...
Límpido estaba el cielo y transparente; sólo adulteraba la pureza de su azul una encendida tinta que se extendía a lo largo del horizonte, hacia la parte en que los rayos del sol comenzaban a ocultarse, precursora infalible del benéfico Sur que al día siguiente había de reinar para secar las castañas y las pocas panojas que estaban fuera del granero por falta de sazón.