precioso


También se encuentra en: Sinónimos.

precioso, a

1. adj. Que es muy bello o hermoso su esposa es una mujer preciosa; lucía un sombrero precioso; han tenido un niño precioso . bello, bonito feo
2. Que tiene mucho valor la salud es un bien precioso; la modestia es su más preciosa virtud; lucía un collar de piedras preciosas. estimado, valioso insignificante

precioso, -sa

 
adj. Excelente, primoroso, digno de estimación y aprecio.
De mucho valor o elevado coste.
fig.Hermoso.

precioso, -sa

(pɾe'θjoso, -sa)
abreviación
1. que resulta muy bello o agradable Tienes unos hijos preciosos.
2. que tiene extraordinaria calidad una piedra preciosa
3. que se tiene en gran valor o estima Mi padre me dio un precioso consejo.
Sinónimos

precioso

, preciosa
adjetivo
1 apreciado, inestimable, valioso. antipático, imperfecto.
Por ejemplo: la salud es el bien más precioso que tenemos.
2 hermoso*, bello, lindo, encantador, especioso. feo.
Por ejemplo: tiene unos ojos preciosos.
Traducciones

precioso

cenný, krásný

precioso

dyrebar, smuk

precioso

kostbar, schön

precioso

arvokas, kaunis

precioso

beau, précieux

precioso

dragocjen, lijep

precioso

美しい, 貴重な

precioso

소중한, 아름다운

precioso

kostbaar, mooi

precioso

vakker, verdifull

precioso

cenny, piękny

precioso

bonito, precioso

precioso

dyrbar, vacker

precioso

ล้ำค่า, สวยงาม

precioso

değerli, güzel

precioso

đẹp, quý

precioso

宝贵的, 美丽

precioso

ADJ
1. (= valioso) → precious, valuable
V tb piedra A1
2. (= hermoso) (gen) → lovely, beautiful; (= primoroso) → charming
un vestido preciosoa beautiful dress
tienen un niño preciosothey have a lovely child
¿verdad que es precioso?isn't it lovely o beautiful?
Ejemplos ?
La señora había hecho bordar el suyo en todas sus piezas de tela, tanto exteriores como interiores, así como en su gorro de dormir y en el bolso de cama. Era un escudo precioso, y sus buenos florines había costado a su padre, pues no había nacido con él, ni ella tampoco.
- Lo primero que ahora tengo que hacer - se dijo Alicia, mientras vagaba por el bosque - es crecer hasta volver a recuperar mi estatura. Y lo segundo es encontrar la manera de entrar en aquel precioso jardín.
Este precioso cuaderno, que forma un volumen de 210 páginas, muy cómodo para llevarlo siempre consigo, y que todos los guardias poseen, contienen tanto reglas morales, como de urbanidad, protocolo, modelos de escritos, denuncias, actas, ..
Si nos constituimos en un cuerpo representativo que modere el poder absoluto de un rey ó cualquiera otra autoridad, la forma de sus nombramientos, el bálsamo precioso de la religión que hemos abrazado libremente, con que unimos la opinión general de las familias y otros pactos comunes de esta naturaleza, son las leyes que dictamos á nuestros representantes y en las que conservamos nuestra efectiva soberanía: los Diputados que hacen estas veces, ó el cuerpo que nos figura, debe obedecerlas, á no ser que, expresamente, le permitamos la autoridad para variarlas.
Ion: La diferencia es grande, Sócrates; es mucho mejor pasar por un hombre divino. Sócrates: En este caso, Ion, te conferimos precioso título de celebrar a Homero por inspiración divina y no en virtud del arte.
Así que se autogeneró un cuate (coatl: culebra) dotado de la suprema inteligencia para organizar lo que se estaba creando; un gemelo irradiante, un coatli precioso que con sus rayos de energía cósmica, forjara el penacho de la creación.
Según había leído en el precioso librito, llegaría en tres días hasta una montaña, no muy alta, y allí, en la cúspide encontraría una cueva donde se ocultaba la “sorpresa áurea”, como se decía en el capítulo uno.
¡Qué precioso! Y, ya al pie de la gruta, haciendo apartarse a los pastores con una seña, la madre se arrodilló, y señalando al Niño dormido sobre la paja, murmuró anhelosa, en súplica ardiente: -¡Bésalo, Fernando!
Sócrates: Si Clinias es loco, y los hijos de Pericles mentecatos, de dónde nace que Pericles se ha desentendido de material tan precioso como el tuyo?
De pronto, envuelto en olas de luz apacible, Lucía vio a un precioso Niño: una criatura que sonreía, que tendía los bracitos, y a quien la monja recibió enajenada en ellos.
EL MERCADER: Ya tenéis ante los ojos cuanta riqueza poseo; ahora decidle al deseo que pida, y sin poquedad, porque sin un don precioso que no avergüence mi mano, seguro estad, castellano, que no os vais de la ciudad.
Lo cierto es que he recobrado mi estatura normal. El próximo objetivo es entrar en aquel precioso jardín... Me pregunto cómo me las arreglaré para lograrlo.