Ejemplos ?
A menudo, se suele indicar precavidamente la administración de tocolíticos en los casos de sangrado mínimo y ante la extrema prematuridad fetal, la administración de corticosteroides prenatales para la maduración pulmonar.
Con sus barcos robados quebrados y hundidos, los orcos precavidamente se aventuran tierra adentro, previniendo los posibles peligros desconocidos que habitan en la desolada tierra.
Comandaba la flota de portaaviones japoneses, el almirante Chuichi Nagumo quien recibió los primeros informes del primer ataque aéreo. Precavidamente había dejado suficientes aviones cargados con torpedos para el caso de que se detectaran naves enemigas.
A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Manuel María de las Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo engrilletaron, luego el coronel Manuel María de las Casas, comandante de la plaza, se pasa al bando realista y lo entrega al jefe español Monteverde.
A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo engrillaron y entregaron a Monteverde.
Grom le dice que en el cañón cercano podrán enfrentarse cara a cara con Mannoroth en persona. Ambos jefes ingresan precavidamente dentro del cañón.
Le prometió al rey de León y Castilla entregar la fortaleza, pero cuando los comandantes y las primeras tropas de su ejército accedieron a las primeras rampas del castillo tras franquear la puerta de la muralla, comenzaron a arrojarles piedras desde lo alto que diezmaron la mesnada de Alfonso VI, quien había quedado, precavidamente, esperando entrar al final.
En cumplimiento de expresas instrucciones del Libertador Simón Bolívar permaneció en la capital cuando la ocuparon los realistas en febrero de 1824 y precavidamente transmitió informaciones sobre los movimientos y pertrechos de sus unidades, para facilitar las operaciones de las guerrillas patriotas.