prado


Búsquedas relacionadas con prado: Toyota

prado

(Del lat. pratum.)
1. s. m. Terreno de cierta extensión en que se cría hierba, de modo espontáneo o por cultivo, para pasto del ganado Galicia es una zona rica en prados. pradal, pradera
2. Terreno con hierba, tomado como lugar de paseo.
3. prado de guadaña El que se siega una vez al año.
4. a prado loc. adv. GANADERÍA Pastando el animal en el campo.

prado

 
m. Tierra muy húmeda o de regadío, en la cual se deja crecer o se siembra la hierba para el pasto de los ganados.
Sitio ameno que sirve de paseo en algunas poblaciones.
A prado. loc. adv. Pastando en el campo.
agr. prado artificial Aquel cuya formación es debida al cultivo.

prado

('pɾaðo)
sustantivo masculino
1. terreno donde crece o se siembran pastos para ganado Las ovejas pastan en el prado.
2. lugar llano y verde usado para paseo dar una caminata por el prado
Traducciones

prado

Wiese

prado

eng

prado

луг

prado

prato

prado

louka

prado

eng

prado

niitty

prado

livada

prado

牧草地

prado

목초지

prado

weide

prado

łąka

prado

äng

prado

ทุ่งหญ้า

prado

çayır

prado

bãi cỏ

prado

草地

prado

Ливада

prado

SM (= campo) → meadow, field; (= parque) → green grassy area; (= pastizal) → pasture (LAm) (= césped) → grass, lawn
Ejemplos ?
Julián Navarro, diputado por San Isidro de Vicuña. Pedro José Prado Montaner, diputado por Santiago. Enrique Campino, diputado por Santiago.
El hijo del último Presidente, llamado Prado, entró a la ciudad proclamando que todo estaba perdido, por cuya información fue inmediatamente aislado y apresado.
De porte distinguido, impecablemente vestido, mostraba el señorío de esos caballeros españoles que hemos visto en las telas de El Prado y Toledo.
Esta noche en la vega se escuchan Los relatos brumosos del cuento. ¡Niños chicos, cantad en el prado, Horadando con risas al viento!
¡Adelante, camino de la casa de los señores! Y todo lo que iba nombrando la chiquilla montada en el bastón, lo veía el niño, a pesar de que no se movían del prado.
¿Qué sería que el río paróse? Eran ángeles los caballeros. ¡Niños chicos, cantad en el prado, Horadando con risas al viento! Es la noche de luna menguante.
Con sus adúlteros viva y valga, a los que de una vez abrazada tiene a trescientos, a ninguno amando de verdad, pero una y otra vez de todos los ijares rompiendo, y no al mío se vuelva, como antes, a mi amor, el que por culpa de ella cayó como de un prado la última flor, después de que, de largo pasando, tocada por el arado ha sido.
ien vengas, pálida luna, a iluminar con tu lumbre la tranquila muchedumbre que bulle en mi derredor, Bien vengas en las serenas noches de julio abrasado, a derramar sobre el prado tu misterioso fulgor.
Ese obelisco que se alza sobre su enramada oscura, la gloria y la desventura divinizando a la par: ese silencioso Tíboli que a su enverjado se asoma a derramar el aroma de su abundoso azahar: y ese purísimo cielo tras cuyo azul cortinaje alumbra este paisaje tu lámpara colosal, me hacen, ¡oh luna!, tan bello en estas noches el prado, como el jardín encantado de una leyenda oriental.
Artículo 7º —Agréganse al Departamento de Cundinamarca los Municipios de Melgar con el Corregimiento de Icononzo, Cunday, El Carmen y Santa Rosa, por los siguientes límites: de la desembocadura del río Fusagasugá en el Magdalena, éste aguas arriba hasta donde le entra el río Prado; éste aguas arriba hasta donde se le une el río Cuinde; éste arriba hasta su nacimiento en la cordillera, y de este nacimiento línea recta al Oriente hasta la cumbre de ésta en el páramo de Mundonuevo.
Cuando se estrelló sobre la tierra, sin dolor alguno, cual si hubiera caído flotando como una pluma, se encontró en un prado iluminado por la luna que parecía sonreírle.
Y, habiéndose visto y entendido el dicho Memorial, cuyo traslado se pondrá al pie de este Cabildo, y conferídose sobre ello, se acordó lo siguiente: Dijeron que atento(s) a que era conferido vaya persona de este Cabildo y la Ciudad (de que) no tiene fuerza para ello, se remita poder al Gobernador Joan de Arriola y Peñarrieta y que, asimismo, se le dé a Rodrigo Alfonso de Prado...