pradera

pradera

1. s. f. Prado grande.
2. Terreno en el campo, extenso y con hierba. pradería
3. Conjunto de prados.

pradera

 
f. Pradería.
Prado de gran extensión.

pradera

(pɾa'ðeɾa)
sustantivo femenino
llanura de gran extensión cubierta de hierba Galopamos por una pradera muy verde.
Traducciones

pradera

meadow, prairie

pradera

prairie

pradera

Prairie

pradera

Prairie

pradera

SF (= prado) → meadow, meadowland; (de Canadá, EEUU) → prairie
unas extensas praderasextensive grasslands
Ejemplos ?
Momentos en donde se vivieron alla en Molina. Donde todo es uva, abejas, pradera y vino. Entre vendimia y vendimia, otoños y primaveras, seis hijos nacieron de este árbol que agrando sus brazos para que el reparto de amor fuera siempre inmenso.
¿Qué hago yo en Madrid -exclamé una mañana, después de haberle rodado en todas direcciones-, en este Madrid, tan limitado como todas nuestras cosas, en el cual no puede uno echarse a la calle un día con ánimo de andar sin encontrarse a los cuatro pasos con la puerta de Atocha o la de Alcalá, con el campo de los Moros o la Pradera de los Guardias?
4) La Pradera Verde (The Green Meadow) (Escrito en 1918/19) (Publicado la primavera de 1927 en The Vagrant ( El Vagabundo ), 188-95.) (The Haunter of the Dark) (Escrito en noviembre de 1935) (Publicado en diciembre de 1936 en Weird Tales ( Cuentos Extraños ), Vol.
Dos horas después volvimos a la iglesia; sacaron otra vez al santo en procesión, rezóse el rosario y nos fuimos a la romería, que se desparramaba en una pradera inmediata a la iglesia.
Ha llegado el día anhelado, y el pueblo sale a recibirla hasta la portilla de la llosa, o de la pradera en que, por de pronto, ha de entrar para que se cumplan las formalidades que van ustedes a conocer.
el sol del verano los rayos de fuego calcinan la tierra, Las horas transcurren y en lenta agonía se abraza y consume la mustia pradera.
Para teatro de la fiesta se eligió una pradera separada de la romería por un regato, o por un seto trasparente, pues sobre este punto tampoco están las crónicas muy de acuerdo, y para orquesta se ajustaron, por horas, un violinista y un gaitero trashumantes, de los muchos que había en la romería y acaso los únicos que a la sazón se hallaban desocupados.
Turbión de agua y viento que anubla el paisaje con loco algazara chillando se acerca y al soplo pujante se agita confusa la vasta pradera.
Pero momentos después recordó uno que aparentemente carecía de relación con los que nos ocupan y que había soñado por primera vez a los cuatro años, siendo la menor de las hermanas, y luego repetidas veces. «Una multitud de niños, entre los que se hallaban todos sus hermanos, hermanas, primos y primas, juegan en una pradera.
Los troncos añosos, el bárbaro empuje resisten apenas con secos gruñidos, de bosques y prados la suerte lamentan: Pared piedrecillas de la árida playa, sabeis, revoltosas, a dónde se os lleva? queréis ver mañana cubierta de escombros la hermosa pradera?
y el campo, cubierto de fango y destrozos, se envuelve en tinieblas. Qué fue de las aves, qué fue de las flores, qué fue de la hermosa, fecunda pradera?...
Verás entonces prados, y cabañas cubiertas por olmos y laureles y mirto y madre-selva; verás espesos montes, caminos y veredas bajo toldos de verde, fragante, inculta yerba; verás montañas, cerros y dilatadas sierras; robustos, viejos troncos y ramas que se quiebran al peso del follaje; mantos de rica hiedra cubriendo de las ruinas la desnudez escueta; hondos, negros abismos do pavoroso suena el murmurante arroyo que fue por la pradera; verás valles risueños y ríos y florestas, y el humo que, tranquilo, en espiral se eleva, y cabras y terneros y alondras...