prójima

prójima

1. s. f. despectivo Mujer de dudosa conducta o escasa estimación pública.
2. coloquial Mujer respecto del marido.

prójima

 
f. fam.Mujer de poca estimación pública o de dudosa conducta.
Traducciones

prójima

neighbour

prójima

SF
1. (= fulana) → loose woman, woman of dubious character
2. la prójima (= esposa) → my old woman, the wife
Ejemplos ?
El Recreo, barrio con explícita vocación ambiental, cuenta también con buenos y amplios parques y reservas ambientales, como Parque Chico Mendes, Parque Marapendi, Parque Municipal de la Prainha, bosques y plazas bien boscosas, entre ellas la Plaza Tim Maia localizada prójima la Piedra del Pontal.
El plumario, que era mozo muy gran socarrón y amigo de donaires, díjose para el cuello de su camisa: «Al fin ha arriado bandera esta prójima y quiere parlamentar.
Y una pescadora de bagres y camarones, que en el extremo del anzuelo mostraba a un currutaco de la época. Por aquella prójima decía la Candela del muladar: «Para pescar a un hombre se necesita una caña bien larga con mucha pita.
—No tengo inconveniente, ángel mío, para llevarte el do- mingo, no precisamente donde esa Adelaida, que ha de ser bruja carera y mis finanzas andan como las de la patria, sino donde otra prójima del oficio que, por cuatro ó cinco duros, te leerá el porvenir en las rayas de las manos, y el pasado, en el librito de las cuarenta.
Todavía no se habían inventado las pataletas, que hoy son la desesperación de padres y novios; y a lo sumo, si había alguna prójima atacada de gota coral, con impedirla comer chancaca o casarla con un pulpero catalán, se curaba como con la mano; pues parece que un marido robusto era santo remedio para femeniles dolamas.
Un arzobispo, para poner algún coto al abuso y sin atreverse a romper abiertamente con la costumbre, dispuso que las antojadizas limeñas recabasen la licencia, no de la autoridad conventual, sino de la curia; pero como había que gastar en una hoja de papel sellado y firmar solicitud y volver al siguiente día por el decreto, empezaron a disminuir los antojos. Su sucesor, el señor La Reguera, cortó de raíz el mal, contestando un no rotundo a la primera prójima que le fue con el empeño.
Porque la ingenua mozuela iba pensando: «Cualquier día vuelvo a darme yo un rato así a beneficio de la otra prójima...» Íbale volviendo la exaltación a Augusto.
Si por el tránsito encontraba a alguna prójima adefesieramente vestida, a algún pollo cursi o a algún personaje de esos de pantorrilla gruesa, mirábalos la beata de arriba abajo, sonreíase y murmuraba entre dientes: -Anda, anda, que ya te recé tu Padre nuestro.
Benel, que probablemente era partidario del sistema homeopático, devoró en silencio las calabazas; y por aquello de similia similibus curantur o de que un clavo saca otro clavo, buscó prójima que bien lo quisiera, que nunca faltó un roto para un descosido, ni olla hay tan fea que no encuentre su cobertera.
U: «Ese es de los que se entableran en el último tercio y no hay quien haga con él naíta de lucimiento». U bien: «Esta prójima se trae mu malitas intenciones y me va a da una corná que me va a dejar lisiao».
Insiste en su creencia de que aquel era palomino hecho y derecho; y cuenta que, en la calle de San Ildefonso, del huevo de una gallina se extrajo un feto con figura humana; que una mujer parió cinco ratones, a los que un gato que había en la casa se manducó sin ceremonia, y que hubo otra prójima, a quien llamaban la hija de vaca, porque realmente lo era.
Capilla de Santo Amaro (Sanhoane) – gran templo con un altar y dos paneles donde nos relatan una leyenda relacionada con el milagro santo y un miembro de los Távoras, hidalgo de la Quinta de Nogal, prójima de Mogadouro, que intentó raptarlo para la capilla de su quinta, que el milagroso Santo hizo con que el caballo donde seguía partiera una pierna y su dueño recurrió al Santo y le prometió que se mejorara el animal lo colocaría nuevamente en su altar y mandaría ampliar el templo.