pozanco

pozanco

s. m. Poza que queda a la orilla de un río al retirarse las aguas después de una crecida.

pozanco

 
m. Poza que queda en las orillas de los ríos al retirarse las aguas después de una avenida.
Traducciones

pozanco

SMpuddle, pool
Ejemplos ?
Sus límites geográficos son: por el norte, con el término municipal de Blascosancho y Hernansancho; al este con Velayos; al sur, con Santo Domingo de las Posadas y Pozanco; y al oeste con los términos municipales de Peñalba de Ávila y Gotarrendura.
(Ayuntamiento de Pamplona). Finalista en el premio de novela “Ángel Miguel Pozanco”, en Barcelona (2006). En 2009, fue una de las 12 escritoras que el Instituto Navarro para la Igualdad (Gobierno de Navarra) eligió para la confección de un calendario, como preámbulo del Congreso Internacional de Escritoras que se celebraría, en otoño, en Pamplona, y en el que formó parte.
El profesor Francisco García Tortosa, en su artículo "Las traducciones de Joyce al español", sobre esta controvertida traducción a cargo del poeta Víctor Pozanco, afirmó que «no puede considerarse ni completa, como pretende el título, ni traducción, como en algún momento de la introducción se afirma».
Según Pozanco, durante su mandato, Sánchez-Guerra creó un estatuto para los funcionarios coloniales, acabó con los abusos de los madereros que explotaban sin autorización terrenos del Estado, reglamentó la contratación de trabajadores nativos, limitó las actividades de las órdenes religiosas, impulsó medidas para favorecer la creación y cultivo de fincas propias por parte de los nativos y comenzó la construcción de una carretera entre Bata y Río Benito.
A primera hora de la mañana del día 15, arribaba a Santa Isabel, donde fue recibido con entusiasmo por los sublevados. Según Pozanco, en el transcurso de la singladura, algunos prisioneros capturados en el Fernando Poo fueron asesinados.
El capitán de navío Manuel de Mendívil fue nombrado por el gobierno de Burgos gobernador general de la Guinea Española. En Burgos, el subgobernador Hernández Porcel y Ángel Miguel Pozanco fueron condenados a muerte in absentia.
Según Pozanco, tenían la misión de racionalizar la administración del territorio, mejorar la producción de la colonia y poner en marcha medidas de ayuda a los nativos.
El primero residiría en la capital, Santa Isabel, en tanto que el segundo lo hacía en el continente (Pozanco fue nombrado secretario del subgobierno de Bata, a las órdenes de Hernández Porcel).
La población indígena estaba sometida a innumerables abusos —según Ángel Miguel Pozanco, escritor y funcionario colonial que participaría en la defensa de la colonia contra los sublevados, y que dejó su testimonio en el libro Guinea mártir (narraciones, notas y comentarios de un condenado a muerte), lo que vio desde 1935 fue una «población nativa vestida con taparrabos, en ruina física a causa de las enfermedades endémicas, o de transmisión sexual, dada la promiscuidad reinante y a causa del consumo excesivo de alcohol» —.
Durante el mes de agosto se mantuvo la calma en la colonia. Pozanco afirma que, a pesar de ello, las órdenes religiosas intrigaban en contra de las autoridades y que en la Guardia Colonial, a pesar de que se mantuvo fiel al gobierno, parte de la oficialidad se reunía con elementos derechistas para seguir por la radio el curso de la guerra y se mostraba privadamente hostil a la República.
Al día siguiente hubo un intento de sublevación en los territorios de Kogo (a donde según Pozanco llegó un pequeño contingente en barco desde Fernando Poo) y Benito, que llegó a tomar la emisora de radio de Río Benito.
Entre los miembros más significados entre los partidarios de la República se hallaban el ya citado Ángel Miguel Pozanco y José Sierra Companys, un primo del presidente de la Generalidad de Cataluña, Lluís Companys.