potrero

(redireccionado de potreros)
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potrero, a

(Derivado de potro.)
1. s. m. GANADERÍA, OFICIOS Y PROFESIONES Persona encargada de cuidar los potros en la dehesa.
2. GANADERÍA Sitio donde se cría ganado caballar.
3. Ámer. GANADERÍA Finca cercada dedicada a la cría de ganado.
4. Argent GANADERÍA Parcela en que se divide la estancia ganadera.
5. Argent., Perú Terreno baldío donde suelen jugar los niños.

potrero, a

(Derivado de potra.)
s. MEDICINA coloquial Cirujano que se dedica a curar potras o hernias.

potrero

 
m. El que cuida de los potros en la dehesa.
Lugar destinado a la cría y pasto de ganado caballar.
(Amér.) Finca rústica dedicada a la cría y sostenimiento de toda especie de ganado.

potrero, -ra

(po'tɾeɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona que está dedicada al cuidado de potros Trabajaba de potrero en una estancia.

potrero


sustantivo masculino
1. ganadería lugar usado para criar ganado caballar Los caballos pastan en el potrero.
2. terreno baldío donde suelen jugar niños Hicieron un partido de fútbol en el potrero.
Sinónimos

potrero

sustantivo masculino
1 (col.)hernista.
2 (América) dehesa.
Traducciones

potrero

A. SM (LAm)
1. (= pasto) → pasture; (= cercado) → paddock
2. (= finca) [de ganado] → cattle ranch; [de cría] → stud farm
3. (Cono Sur) (= parque) → playground
4. (Méx) (= llanura) → open grassland
B. ADJ (= afortunado) → lucky, jammy
Ejemplos ?
Tienen bueyes y potreros del caudal para (la) ventaja, pero, aunque ellos se hacen raja, nunca salen de pobreza, pues vinculan su riqueza en cuernos, lanas y paja.
El aire está inmóvil y un hálito abrasador parece desprenderse de aquellas tierras chatas y áridas, cortadas en todas direcciones por los tapiales, los setos vivos y los alambrados de los potreros.
Aquella mañana recorría como de costumbre sus campos, cuando de repente su vista penetrante distinguió al viejo que atravesaba uno de los potreros, mirando a todas partes con aire inquieto, como un ladrón.
Seguidamente, se leyó un escrito del señor Regidor don Antonio de Hermida, declinando jurisdicción del conocimiento que el Ilustre Ayuntamiento tiene tomado en la causa que contra él sigue don Rafael Díaz de Alderete como arrendatario de los potreros de la dehesa sobre que le desembaracen los terrenos que le mantiene ocupados con sus animales, a que proveyó: “Traslado al Procurador General”.
El General retuvo al parlamentario y siguió el avance, desplegando sus fuerzas y rompiendo los fuegos sobre la 1ª Compañía “Libres del Cuzco”, que al mando del Capitán D. Manuel Zegarra, mandé de descubierta a los potreros de “Carmenca”.
C: Recorrimos casi toda la “Calle de Lima” hasta la esquina del rancho de Tenderini y tomando la derecha nos condujeron hasta el campamento de la Artillería Chilena, establecida en uno de los potreros de la “Hacienda de Villa”, contiguo á la “Escuela de Clases”, hasta las seis de la tarde que se nos trasladó á uno de los salones del segundo piso de la escuela yá sitiada.
El silencio era inmenso, ese silencio de las noches de campo; el mugido de una vaca allá lejos, en la soledad de los potreros, ladridos lejanos de los perros de los inquilinos y uno que otro gemido agudo del Nerón, el perro de la casa, que al sentirse amarrado de un tronco lloraba con su aullido prolongado y lastimero.
llá, por los años de 1840, era yanacón o arrendatario de unos potreros en la chacra de Inquisidor, vecina a Lima, un andaluz muy burdo, reliquia de los capitulados con Rodil, el cual andaluz mantenía sus obligaciones de familia con el producto de la leche de una docena de vacas, que le proporcionaban renta diaria de tres a cuatro duros.
Los alambrados cubren, con las mallas de su red inextricable, toda la llanura; la inmensidad ha quedado destrozada por los caminos y las tranqueras; las haciendas, casi mansas, no necesitan lazo; se cuidan solas, en pequeños potreros, y las vacas son todas tamberas.
Celebrado armisticio entre el virrey y san Martín para dar comienzo a las negociaciones de Punchauca, los españoles enviaron su caballada a pastar en los potreros de la hacienda de Mayorazgo, encomendando el cuidado de ella a un piquete de diez soldados bajo el mando de un sargento.
Por lo que era de vender algunos de éstos, era cosa de pasar años sin que se presentara la ocasión; pues a los agricultores extranjeros, les daba por comprar puras yeguas para arar, en vez de caballos, y los mismos estancieros de nueva ley empezaban a cuidar sus vacas mansas, en potreros alambrados, con cuatro mancarrones mantenidos a maíz, para toda la estancia.
Abrir en ella caminos; voltear los gigantes árboles y sacar de ellos los tirantes para los edificios, los postes para los potreros de la hacienda, la leña para los futuros ingenios, el tanino para la curtiduría; y llegar poco a poco hasta la vía fluvial que permitiría llevar con poco gasto los productos agrícolas, ganaderos e industriales hasta los mercados del mundo entero.