porteño


También se encuentra en: Sinónimos.

porteño, a

1. adj. De diversas ciudades españolas e hispanoamericanas en las que hay puerto o se llaman Puerto.
2. s. Persona natural de estas ciudades.
3. adj. De Buenos Aires, ciudad de Argentina.
4. s. Persona natural de esta ciudad.

porteño, -ña

 
adj.-s. De algunas de las ciudades de España y América en las que hay puerto, como el Puerto de Santa María.
De Buenos Aires, capital de Argentina.
Sinónimos

porteño

, porteña
adjetivo y sustantivo
(persona) bonaerense.
Traducciones

porteño

Portègne

porteño

/a
A. ADJ (Argentina) → of/from Buenos Aires (Chile) → of/from Valparaíso
B. SM/F (Argentina) → native/inhabitant of Buenos Aires (Chile) → native/inhabitant of Valparaíso
los porteñosthe people of Buenos Aires/Valparaíso
Ejemplos ?
El porteño Miguel Belgrano así nos lo dice en nota aclaratoria puesta en una poesía publicada en 1801 con referencia al cubano Zayas, cuyo recuerdo allí evoca.
Por modos ocultos o aviesos, fomentando desconfianzas inmotivadas y celos y rencores sin sentido entre los pueblos hermanos, o el odio a la España fundadora, odio sin justificaciones ni decoro, pero que conducía a cerrar con siete llaves con los recuerdos del pasado, el de los tiempos de fecunda unidad, trabajaron tempranos y cautos cultivadores, especialmente entre los “hombres de casaca”, olímpicos y tediosos como el porteño Rivadavia.
Los tres núcleos se compenetraron y se confundieron rápidamente. El porteño sirvió a manera de puente para unir la ciudad a la campaña.
En la sombra espesa y muda que invade a la metrópoli, sólo se distinguen las garras del gendarme, protectores del dinero porteño.
Por Tucumán, que tenía el derecho excepcional de nombrar dos diputados, fueron elegidos el teniente coronel Juan Ramón Balcarce y el doctor Nicolás Laguna, porteño el primero, tucumano el último.
hombre más liso y más llano. Y verá con el empeño que proteje al hombre honrao, sin fijarse en lo pasao, ni en si es de Uropa o porteño.
Su seriedad atenta, cuando le hablaba el amo, su política aprobación habitual de las ideas del patrón, sólo restringida, a veces, por el sacramental y prudente: «Usted es dueño», que tan hondamente significa lo que quiere decir; los consejos, dados en forma de mera y modesta indicación, como quien no quiere la cosa, y con ese tacto peculiar del subalterno que no quiere parece saber algo mejor que el superior; su comedimiento en ofrecerse para cualquier trabajo, todos sus modales hacían de este cordobés, barnizado sin acabar de pulir, un lunar entre el paisanaje porteño que le rodeaba, más activo, pero más rudo.
-«¡Chingolo! ¡Porteño!» y llueven los puntazos. La tierra es dura; opone al arado vencedor la resistencia de las mil raíces enmarañadas en su seno, desde las edades remotas en que ha podido germinar en ella la semilla llevada por el viento o traída por el pájaro.
Después de vencer a los fieles de Elío peninsulares y criollos – en Colla San José, Paso del Rey, Minas, San Carlos y Las Piedras, los campesinos orientales en rebeldía se acercaron a Montevideo a sitiarla hasta que se rindiera a la obediencia del gobierno porteño de quien sentíanse dependientes a la manera de simple brazo ejecutor.
Y bien, quienes hayan leído la biografía de Artigas que Mitre debió terminar en los primeros meses de 1842 y cuya divulgación – sea dicho de pasada – recién se operó en 1937 por feliz iniciativa de su deudo el prestigioso publicista porteño, D.
En tal carácter, Elías actúa naturalmente en las tramitaciones que dieron lugar a la formación de la Junta de Gobierno de Setiembre que lo nombró su Consejero al igual que al doctor Lucas Obes (porteño, graduado en Charcas).
Al tanto de las clamorosas protestas que se elevaban de las filas combatientes, como precipitado final de la combinación de razones y dudas que dejo apuntadas, los cinco comisionados del gobierno porteño – que por lo demás ya sabían que su gestión estaba fracasada porque Elío les exigía implacablemente la entrega de toda la Banda Oriental para conceder la paz – decidieron escuchar en “junta de vecinos” reunida en el cuartel general de la línea sitiadora que por entonces estaba instalado en la Panadería de Vidal al pueblo oriental en armas; entidad que surgía bajo el premioso influjo unificador de un interés particular de defensa.