poro


También se encuentra en: Sinónimos.

poro

(Del lat. porus < gr. poros, paso.)
1. s. m. ANATOMÍA Orificio, invisible a simple vista, que hay en la superficie de las personas, los animales y los vegetales las hojas absorben el agua por sus poros.
2. FÍSICA Espacio que hay entre las moléculas de los cuerpos.
3. FÍSICA Intersticio que hay entre las partículas de los sólidos de estructura discontinua.

poro

(Voz quechua.)
s. m. Argent., Urug. Calabaza en forma de pera, usada para cebar el mate.

poro

 
m. Intersticio entre las partículas o moléculas que constituyen un cuerpo.
bot. y zool. Orificios, invisibles a simple vista, que hay en la superficie de los animales y vegetales.

Poro

 
V. Poros.

poro

('poɾo)
sustantivo masculino
1. orificio microscópico de la piel de los animales y vegetales los poros de la piel
2. intersticio que hay entre las partículas de un cuerpo sólido los poros de una esponja
Traducciones

poro

leek, pore

poro

poro

poro

Pore

poro

مسام

poro

porów

poro

poro

poro

pórů

poro

pore

poro

기공

poro

1 SM (Anat) → pore

poro

2 SM (LAm) (= puerro) → leek

poro

, porus
m. pore, porus, minute opening of the skin such as the duct of a sweat gland.

poro

m pore
Ejemplos ?
Tantos de breve fábrica, aunque ruda, albergues vuestros las abejas moren, 920 y Primaveras tantas os desfloren, que, cual la Arabia madre ve de aromas sacros troncos sudar fragantes gomas, vuestros corchos por uno y otro poro en dulce se desaten líquido oro.
Por eso, ahora, cuando un fresco tinte vive en tu piel cual matinal rocío, y mientras tu alma diáfana transpire por cada poro fuegos instantáneos, vámonos a gozar mientras podamos; como amorosas aves de rapiña, devoremos al punto nuestro tiempo, en vez de perecer entre sus fauces.
Use mucho de líquido y de errante, su poco de nocturno y de caverna. Anden listos livor, adunco y poro. ¡Qué gran fiesta de color y música para el idioma castellano!
Y, como es natural, de cada palique con el señor Cristóbal salía Clotilde con el corazón más y más dolorido y más y más negro el pensamiento, lo que fue agriando de modo tal su carácter, que llegó un día en que su madre hubo de decirle con acento quejumbroso: -Mira, hija mía, yo te lo digo: esto no puée seguir asín; a ti te ha salío un zarzal en ca poro, y pa darte los güenos días va haciéndose necesario jasta ponerse careta.
Pero lo malo es que tiée un metal de voz que parece que es que flée embargá una alondra en la campanilla y aluego que güele como si tuviera en ca poro una violeta, y no te digo na de cuando trinca la guitarra, porque es que cuando la trinca, me río yo del Pipi, del Tunela y hasta del hijo del de los Bollos calientes.
¿Me quiere usté jacer el reverendo favor de decirme qué es lo que le pasa a usté hoy, señora, que parece que tiée usté una penita en ca poro?
Hubiera usted muerto inconfeso; poro hoy, desde este calabozo, y cargado con esos grillos, usted puede descubrir el reino de la paz eterna.
El Caperuza, a quien la insistente mirada de su amigo habíale llamado la atención, exclamó de pronto, plantándose delante de él mientras se rodeaba el ceñidor azul de seda a la esbelta cintura: -¿Se puée saber si se le ha perdió a usté algo y lo tengo yo por casolidá en argún poro de mi presona?
-musitó con voz sorda y colérica-; güeno que tú me gritaras si yo juera el mesmo que jui; si ahora, como entonces, estuviera sortando por ca poro de mi cuerpo un borbotón de resina y de ca martillazo el corazón me aupara toíta la tabla del pecho...
que la Taponera, a la que un divé quiera le salga un cangro en ca poro, se ha portao como quien es, y esta mañana, cuando el Córdoba le arremató de platicar der negocio, como la mu mala jembra estaba friyendo unos calamares y como tiée er genio tan súpito y como no le sentó bien er trato, pos la mu pícara, se fue der seguro y según parece le metió un sartenazo al Córdoba que cuando éste vino a contarme lo que pasaba, ¡entoavía estaba er gachó escupiendo calamares!
«Poro por lo menos, me dijo, procura levantarte temprano de la mesa, porque entre los jóvenes de la nobleza hay una cuadrilla de camorristas que diariamente ponen en alarma la ciudad, y verás, por otra parte, hombres asesinados en mitad de la calle.
Mas entre las mil lenguas del mundo entero, no hay una que te exprese cuánto te quiero; en vano a cuantos genios me asisten llamo a que por mí te expliquen cuánto te amo. ¡Ay!, tu amor me rebosa por cada poro, y a tus pies en silencio caigo y te adoro.