porfiado

(redireccionado de porfiada)
También se encuentra en: Sinónimos.

porfiado, a

adj./ s. Que es terco y obstinado en sus opiniones o en sus peticiones es muy porfiado y nunca cede en su opinión. porfioso

porfiado, -da

 
adj.-s. Díc. del sujeto obstinado y terco en su parecer.

porfiado, -da

(poɾ'fjaðo, -ða)
abreviación
persona que se obstina en una opinión o insiste de manera pesada en algo El joven poeta era porfiado en sus ideas estéticas.

porfiado, -da


sustantivo masculino-femenino
persona que se obstina en una opinión o insiste de manera pesada en algo Mi jefe es un porfiado, no se le puede aconsejar nada.
Traducciones

porfiado

A. ADJ (= terco) → stubborn, obstinate; (= insistente) → persistent
B. SM (LAm) (= muñeco) → roly-poly doll, tumbler, tumbler toy
Ejemplos ?
Después de una porfiada disputa en que Siripo manifestó las razones que tenía para oponerse al proyecto de su hermano; por ultimo, a fin de huir la nota de cobarde, la perdición de los españoles menos, de Lucía, quedó entre ambos decretada.
Sin embargo de la ausencia de publicaciones a que nos referimos y a pesar – por otra parte – de que Mitre durante estos mismos años colaboró sucesivamente en “El Nacional”, “El Constitucional” y “Nueva Era” con sendas manifestaciones expresivas de su porfiada lira, es lo cierto que habíase difundido hasta la notoriedad en el ambiente montevideano su dedicación preferente y cuidadosa a los estudios sobre el pasado.
Y fue ansí, que luego otro día salimos por la villa a pedir limosna, y había llovido mucho la noche antes; y porque el día también llovía, y andaba rezando debajo de unos portales que en aquel pueblo había, donde no nos mojamos; mas como la noche se venía y el llover no cesaba, díjome el ciego: “Lázaro, esta agua es muy porfiada, y cuanto la noche más cierra, más recia.
Cual se disputan en porfiada riña, con pico agudo y garra carnicera, hambrienta turba de aves de rapiña el gran cadáver de enemiga fiera, así un puñado de ávidos caudillos por los despejos de la patria triste esgrimen los sacrílegos cuchillos.
se detuvo; había sentido el estridor de la feroz pelea; viento de tempestad llevó a su oído rugidos de marea; y descendió a la cumbre de una sierra, la corva garra abierta, en son de guerra. ¡Porfiada era la lid!
Por las laderas bajaban los bizarros batallones, y penachos, espadas y cimeras, cureñas y cañones, como heridos de un vértigo tremendo, ¡en la cima fatal iban cayendo! ¡Porfiada era la lid!
-Sé generoso -insistió el alma -, dame tu corazón, que el mundo es muy cruel y tengo miedo. -Mi corazón es de mi amor -dijo él-. No seas porfiada y vete. -¿Y no podré amar yo también?
Pero sucedió que, un año, fue tan porfiada que ya no sabía don Juan que hacer, y se le ocurrió que sólo recargando el baño con una dosis bárbara de remedio, la iba a vencer.
Desde que fue cono­cido este acto de perfidia, la rivalidad quiso asestar sus tiros contra el General Belgrano, acusándole de “imprevisión”, reproche que juzgaba por solo el resultado, una política que prometía al vencedor las más alagüeñas esperanzas, según los datos en cuya po­sesión estaba, y que otros incidentes vinieron a malograr por entonces. En el desenlace de la porfiada lucha con la España, se ha conocido cuanto influjo produjo en los Peruanos tal gene­rosidad.
Inocencia blanca oculta, testaruda en remembranza; prisionera en aquel ayer, que se libera en este mañana. Porfiada perseverancia, que no se ha dejado vencer, por los avatares del tiempo, ni la parca madurez.
En 1599 escribió un tratado de Rege, et Regis institutione, admirable por el estilo y erudición, si hubiera hablado con mas piedad y reserva: como también en los de Monetœ mutatione, y de Immortalitate, que le ocasionaron una persecución porfiada.
Aquel molinero que me compró era hombre de bien y de buena conversación y tenía una mujer la más pésima y mala que ninguna podía ser, con la cual él pasaba mucha pena y enojo en su casa; que por cierto yo había mancilla de aquel buen hombre, porque ningún vicio faltaba en aquella mala mujer, que todos se habían lanzado en su cuerpo como en una sucia necesaria: soberbia, cruel, lujuriosa, borracha, porfiada, avara en robar de donde pudiese, gastadora en cosas sucias, enemiga de fe y de honra, menospreciaba los dioses y mentía jurando por ellos, y con estos juramentos engañaba a todos y al mezquino de su marido; embeodábase luego de mañana y todo el día gastaba con sus enamorados.