Ejemplos ?
su nietecito!... --Y su sobrina.... --¡Dejadme, por Dios!--He dicho que no toco. --¿Por qué? --Porque no me acuerdo; y porque, además, he jurado no volver a aprender....
—Sí —respondí, deslizándome de la cama. Pero ella oyó el ruido. —¡Por Dios, es un perro rabioso! ¡Federico, no salgas, por Dios! ¡Juana!
-No te vayas hoy; por Dios y por su Santísima Madre te lo pío -díjole Clotilde con acento tan dulce, tan suplicante, a Paco, que éste tuvo que echar mano a todo el repuesto de sus energías para responderle: -Si no puée ser, chiquilla, si es que tengo un compromiso mu grande.
Dios quiere que los hombres tengan algún gobierno, pero no dice que sea gobernante éste o el otro hombre. Cuando los judíos pidieron rey, fue electo Saúl, y después David por Dios, pero esto fue solamente para los judíos.
Y, habiéndose mirado este causa y que el dicho Fiel Ejecutor se parta de la dicha contradicción y (por) estar en la dicha Ciudad sin Procurador General, que pida lo conveniente al bien público, mandaron sea llamado y recibido al dicho oficio, para lo cual el dicho Corregidor confirmaba y aprobó la dicha su elección, mandaron acepte y jure, conforme a derecho, el cual pareció en este Cabildo, aceptó el dicho oficio y juró por Dios y a una Cruz (se hizo), en toda forma, de que usará bien y fielmente el dicho oficio, mirando y pidiendo todo lo conveniente al bien de esta República y a la conclusión dijo: Si Juro y Amén, y lo firmó con el Cabildo.
Creemos que el hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos, por aquellos que tienen la autoridad, a fin de que pueda predicar el evangelio y administrar sus ordenanzas.
Mas dejemos, por Dios, Señor, a un lado hablar de ira y poetizar de muerte; baste por esta vez lo aquí contado del no menos cruel infiel que fuerte; que es tiempo de volver donde he dejado a Grifón en Damasco y a su suerte con la vil Orrigila y, de su mano, aquel que es su galán, y no su hermano.
Además, espero que esa rama cercenada servirá para alargarme la vida, porque ya soy como un tronco viejo. La niña sollozó: —¡No hable usted así, por Dios!
¡Adelante, mis queridos carlistas! ¡Adelante por Dios y por España! Sea esta vuestra divisa en el combate, como fue siempre la mía y los que hayamos caído en el combate, imploraremos de Dios nuevas fuerzas para que no desmayéis.
Para no engolfarnos por vía de comprobaciones en una pesada transcripción de textos, veamos simplemente cómo se formula en Tucumán el juramento de Independencia solemne, trámite complementario o de refrendo del “Acta”: “ Juráis por Dios N.
Para no engolfarnos por vía de comprobaciones en una pesada lectura de textos, veamos simplemente cómo se formula en Tucumán el juramento de Independencia solemne, trámite complementario o refrendo del “Acta”: “¿Juráis por Dios N.
Te he buscado como se busca el sol; me arrimo a ti como si me arrimase a la llama bienhechora en mitad del invierno. Acércate, échame los brazos; si no, tiritaré y me quedaré helado inmediatamente. Por Dios, abrígame; no te pido más».