Ejemplos ?
Yo no sé si las chicas aflojarían prenda; pero a la larga llegó a descubrirse el doble enredo, y una de las burladas, que sus motivos tendría para poner en duda la autenticidad del título, se apoderó mañosamente de Antoñuelo, que era un griego criado de D.
Afírmanme que de pocos años acá ha perdido la chicha de Arequipa sus antiguas virtudes, aseveración que yo tengo mis motivos para poner en duda.
Puede haber influido profundamente en su conducta la idea de que los hombres tienen un valor relativo en la historia, la idea de que las causas no son derrotadas cuando los hombres caen y la incontenible marcha de la historia no se detiene ni se detendrá ante la caída de los jefes. Y eso es cierto, eso no se puede poner en duda.
Miró éste con grave expresión de reproche al que osaba poner en duda su relato, y -Tan se puée creer -le repuso con acento desabrido-, que cuando se arremató la faena, estopa y pez les costó a tos los que estaban allí despegarme del tabique.
Y ante tal afirmación diose por convencido el Tulipa, el cual, según nos dicen, no ha vuelto a poner en duda el indiscutible temple de alma del Niño del Altozano.
Pienso que si en los tiempos en que vivían aquellos hombres de bronce, alguien se hubiera permitido poner en duda su palabra prócer, ensayando la suspicaz insinuación de que aprovechaban lo que fue obra de imprevistos sucesos para agrandar su mérito, con más amargura que indignación, sin duda, habrían apelado al testimonio de los compañeros de jornada, hermanos por la sangre, por la abnegación y por el común anhelo de ser libres, para que dieran fe de sus dichos.
– Y ahora Steenie –dijo Sir John–, aunque esa visión tuya, en general, acredita a mi padre como un hombre honrado que incluso después de muerto ha querido hacer justicia a un pobre hombre como tú, eres lo bastante sensato como para comprender que hombres malintencionados podrían poner en duda la salvación de su alma.
La batalla duró veintidós segundos, y nadie habría osado poner en duda el triunfo del malatobo si un muchacho no hubiera gritado: «¡Camarón!
e cómo el diablo, cansado de gobernar en los infiernos, vino a ser alcalde del Perú La tradición que voy a contar es muy conocida en Puno, donde nadie osará poner en duda la realidad del sucedido.
Varios investigadores, que no querían poner en duda la íntima conexión del contenido onírico con la vida despierta, han opinado que aquellas impresiones que ocupan intensamente el pensamiento despierto, sólo pasan al sueño cuando han sido echadas a un lado por la actividad diurna.
A este respecto creo oportuno reiterar en esta Facultad que si hay algo que no se puede poner en duda es que las Fuerzas Armadas de Chile no queríamos ni buscamos el poder.
Considera, hija, cuál quedaríamos su padre y yo, y su esposa, con tales nuevas; tales, digo, que aún no nos dejaron poner en duda nuestra desventura.