poncho

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poncho, a

1. adj. Que es vago o perezoso.
2. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de abrigo que consiste en una manta con un agujero en el centro para pasar la cabeza y que cuelga de los hombros hasta más abajo de la cintura se compró un poncho de lana de colores para el invierno.
3. INDUMENTARIA Y MODA, MILITAR Capote militar con mangas y esclavina y ceñido al cuerpo con un cinturón.
4. alzar el poncho Argent. Marcharse, irse de un lugar.
5. perder el poncho Argent. Enloquecer de amor.

poncho -cha

 
adj. Perezoso, negligente.

poncho

('ponʧo)
sustantivo masculino
prenda de abrigo formada por una manta con una abertura en medio para la cabeza Los campesinos argentinos usan poncho.
Traducciones

poncho

pončo

poncho

poncho

poncho

poncho, poncio

poncho

Poncho

poncho

poncho

poncho

poncho

poncho

Poncho

poncho

ポンチョ

poncho

판쵸

poncho

Poncho

poncho

1 ADJ
1. (= perezoso) → lazy, idle
2. (= tranquilo) → quiet, peaceable
3. (Andes) (= gordito) → chubby

poncho

2 SM (= ropa) → poncho, cape; (= manta) → blanket
los de a poncho (Andes) → the poor
estar a poncho (Andes) → to be in the dark
arrastrar el poncho (LAm) → to be looking o spoiling for a fight
donde el diablo perdió el poncho (Cono Sur) → at the back of beyond
pisarle el poncho a algn (Andes) → to humiliate sb
pisarse el poncho (Cono Sur) → to be mistaken
Ejemplos ?
En los estantes, había pocos ponchos y chiripaes, y al ver a los parroquianos que entraban en la casa, se comprendía fácilmente que debían de ser estos artículos ya pasados de moda.
Las dagas chispearon odio en encuentros furtivos buscando el claro para hendir la carne; los ponchos estopaban los golpes y ambos paisanos reían la risa de muerte.
En el Virreinato del Río de la Plata, debido al sistema comercial restrictivo las provincias del norte y oeste argentino, no aptas para la agricultura ni la ganadería, desarrollaron algunas industrias como la talabartería y la fabricación de paños y ponchos, de modo que frente al puerto de Buenos Aires no era desfavorable su balanza comercial.
Vuela el símbolo del juego por el campo arrebatado, de los unos conquistado, de los otros presa luego; vense, entre hálitos de fuego, varios jinetes rodar, otros súbito avanzar pisoteando los caídos; y en el aire sacudidos, rojos ponchos ondear.
-¡Oh!, como lo entenderán muchos, es claro que no; y si tuviese tantos ponchos como de veces he sentido no tener uno más, por el frío o por el agua, podría poner una tienda que ni la de don Eusebio.
urante todo el invierno, las mujeres de la familia han trabajado con empeño para completar el surtido de matras, sobrepuestos, cobijas y ponchos, tejidos con la lana grosera de sus ovejas criollas; y al asomar la primavera, pueden salir los muchachos a vender, por la provincia de Buenos Aires, los productos de la primitiva industria santiagueña.
Esta es muy larga, al estilo de los ponchos, que con una abertura en el centro, cubren los brazos y cuelgan más por detrás y delante, y por lo común hasta las rodillas.
star acurrucado en la blandura espesa de las pilchas del recado, cuidadosamente colocadas unas encima de otras, en un rincón abrigado de la cocina caliente, bien tapado con toda la ropa de abrigo que uno pueda tener, ponchos, mantas y chiripás de paño, y, antes de cerrar los ojos y de dejarse resbalar al sueño completo, fumar un cigarro, oyendo llover, esto es sencillamente la suma de la felicidad.
Coroné la cuchiya, Y en el plan de la sierra Vide en colunas vivas Como grandes culebras Agitarse entre ponchos y entre lanzas Los invencibles gáuchos de mi tierra.
Al frente del trozo de hacienda, tres jinetes la sujetan constantemente, para oponerse, desde un principio, a las veleidades que podría tener, de emprender una de estas disparadas locas, que pronto desparraman por el campo, en todas direcciones, puntitas de vacas que se precipitan, seguidas, a todo correr, por gauchos que gritan y alzan los ponchos, cansan los caballos, y acaban, muchas veces, por no poder sujetar nada.
Un velo de niebla ondulaba en las ráfagas del aire: dos soldados cruzaban por el centro de la plaza, con el andar abatido y los ponchos chorreando agua: se oía la canturia monótona de los niños de una escuela.
El viento de los montes nos azotó tempestuoso, helado, bravío, y nuestros ponchos volaron flameantes, y las boinas, descubriendo las tostadas frentes, tendiéronse hacia atrás con algo de furia trágica y hermosa.