Ejemplos ?
Sin pasioncillas espurias con que el patrio amor se empaña, ahorrando envidias e injurias, ponéis sobre todo a Asturias,- y sobre Asturias a España.
–Pero los campesinos están dando muestras de descontento. Se quejan de que no pueden alimentar a sus familias por culpa de los impuestos que les ponéis.
Si procedéis de París, tornáis a Provins a lo largo, pasando por esa eterna carretera de Francia, con su ciego y sus mendigos, que os acompañan con sus lastimeras voces cuando os ponéis a examinar el pintoresco e inesperado paisaje.
Vosotros, comerciantes de los puertos de mar, vosotros no sois sino los corredores, los trajineros del comercio; más, en muchos casos sus mayores enemigos, por el precio exorbitante que ponéis a vuestra intervención.
-Vaya, que el diañu seis las mozas de ahora. Ca día vos ponéis un amenículo nuevo. De modo y manera que una se despistoja para cortar bien un vestido, y al cabo le salen a usté con que le falta esto o le falta lo otro, y de que no está al estilo, y que torna y que vira.
24 Y dijo Jeremías á todo el pueblo, y á todas las mujeres: Oid palabra de Jehová, todos los de Judá que estáis en tierra de Egipto: 25 Así ha hablado Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Vosotros y vuestras mujeres proferisteis con vuestras bocas, y con vuestras manos lo ejecutasteis, diciendo: Cumpliremos efectivamente nuestros votos que hicimos, de ofrecer sahumerios á la reina del cielo y de derramarle libaciones: confirmáis á la verdad vuestros votos, y ponéis vuestros votos por obra.
QUIÑONES ¿Tanta honra se adquiere, o tanta habilidad se muestra en engañar a una mujer, que lo tomáis con tanto ahínco y ponéis tanta solicitud en ello?
Así que vosotros, grandes maestros, Oficiales y albañiles, Pronto os ponéis, Pronto empezaréis, El trabajo duro, Para alzar, para levantar, Un monasterio alto, Como nunca se vio, Y yo os daré riquezas, Os haré nobles Y si no lo conseguís, Yo os emparedaré a vosotros mismos, Os emparedaré vivos, ¡ En el mismo fundamento !
Así, cuando ya no se movía ni una paja en la casa ni en la calle, podía Díaz, con auxilio de una escala de cuerda, penetrar en el cuarto de su amada sin temor a importuna sorpresa de la dueña. «Madre, la mi madre, ¿guardas me ponéis?
Si ponéis ahora la consideración en la distancia que hay entre la familia gentílica y la hebrea, echaréis luego de ver que están separadas entre sí por un abismo profundo: la familia gentílica se compone de un señor y de sus esclavos; la hebrea, del padre, de la mujer y de sus hijos; entran como elementos constitutivos de la primera deberes y derechos absolutos; entran a construir la segunda deberes y derechos limitados.
El juramento y ceremonial era el siguiente: -¿Juráis a Dios y a Santa María, y a esta señal de la † do ponéis vuestra mano, y a los santos Evangelios, que os habréis bien y fielmente en el cumplimiento de vuestros deberes y obligaciones como caballero de Alcántara?
¡Os complacéis en modelar una mujer con un poco de barro; cifráis en esa mujer toda vuestra poesía; redondeáis sus formas; coloreáis su semblante; ponéis la luz del sol en sus ojos; plegáis sus labios como una rosa y los animáis con un eterno beso; la empaquetáis luego en un corsé, la vestís de crujiente seda, la perfumáis con agua de colonia, y la hacéis aparecerse al hombre como una hada, como una sílfide, como una musa!