polvareda


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polvareda

1. s. f. Cantidad de polvo que se levanta de la tierra por el viento u otra causa con esta polvareda casi no se ve la carretera .
2. Agitación provocada en las personas por una noticia o suceso con la separación de los príncipes se montó una buena polvareda. escándalo
3. armar, levantar o mover polvareda coloquial Dar motivos de discusión la construcción de la central nuclear levantó una gran polvareda.

polvareda

 
f. Cantidad de polvo que se levanta de la tierra.
fig.Efecto causado entre las gentes por dichos o hechos que las alteran.

polvareda

(polβa'ɾeða)
sustantivo femenino
1. gran cantidad de polvo que se levanta del suelo El viento levantó una gran polvareda.
2. agitación que un suceso o comentario produce en un grupo de gente La polvareda de la polémica comienza a disiparse.
Traducciones

polvareda

SF
1. (= polvo) → cloud of dust
2. (= jaleo) → fuss, rumpus
levantar una polvaredato create a storm, cause a rumpus, kick up a fuss
Ejemplos ?
Parado estaba del puente Cabe los altos pilares, Cuando llamó su atencion Ruido y polvareda grandes Que alzaban muchos ginetes Por el camino adelante.
Así como el Noto derrama en las cumbres de un monte la niebla tan poco grata al pastor y más favorable que la noche para el ladrón, y sólo se ve el espacio a que alcanza un tiro de piedra; así también, una densa polvareda se levantaba bajo los pies de los que se ponían en marcha y atravesaban con gran presteza la llanura.
Y siempre fue un enigma para los admiradores del talento de Redlitz el por qué estuvo más de dos meses triste y preocupado, así como fue otro misterio para los admiradores de la hermosura de la marquesita de Polvareda verla empeñada en que tenía una voz admirable, cuando lo que tenía eran unos ojos de «date preso» y una cara y un talle de patente.
Tomás, que era el primero del grupo, recibió un golpe en un hombro que lo hizo vacilar sobre sus piernas: se volvió lleno de angustia; una espesa polvareda le impedía ver.
Siguiéronle todos con fuerte gritería, y Zeus, que se complace en lanzar rayos, enviando desde los montes ideos un viento borrascoso, levantó gran polvareda en las naves, abatió el ánimo de los aqueos, y dio gloria a los teucros y a Héctor, que fiados en las prodigiosas señales del dios y en su propio valor, intentaban romper la gran muralla aquea.
Y éstos, alejándose de las naves, corrían por la llanura con suma rapidez: la polvareda que levantaban envolvíales el pecho como una nube o un torbellino y las crines ondeaban al soplo del viento.
Muchos veloces corceles rompiendo los carros de los caudillos por el extremo del timón, los dejaron en el mismo.—Patroclo iba adelante, exhortando vehementemente a los dánaos y pensando en causar daño a los teucros; los cuales, una vez puestos en desorden, llenaban todos los caminos huyendo con gran clamoreo; la polvareda llegaba a lo alto debajo de las nubes y los solípedos caballos volvían a la ciudad desde las naves y las tiendas.
Aun tratándome con la dureza que emplea, pues á roso y belloso me llama calumniador, hame el señor general dado motivo de vivísima satisfacción; porque, gracias á quien levantó polvareda no se ha ido el Gran general al mundo de donde no se vuelve, llevándos/e en la cartera un gran secreto histórico.
las voces penden de los matorrales de espantajos como frutos de los parajes poblados por aludes de prófugos apenas distantes solitarios de los antiguos sacrificios por la batahola sin nombre todavía...” El hombre angustiado no sabe hacia dónde dirigirse, en quién creer; es un prófugo de sí mismo y un abandonado a su soledad: “el cielo es una polvareda...
Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas, y en la azulada y leve polvareda de luna, los despojos livianos irán quedando presos.
Acaba de inventarse la prisa. Se levantan las voces, los rebenques, los procesos y hasta el viejo camino se levanta en polvareda.
Tengo para mí que éste sería uno de los capítulos que sulfuraron al inquisidor Gaitán hasta el punto de encontrar masa de hereje en el autor; y también sospecho que otro capítulo en que Ovando niega a ciertas familias el derecho de anteponer la partícula de al apellido, debió levantar gran polvareda en la sociedad limeña, tan dada a lo nobiliario entonces como ahora en nuestra edad democrática, en que tratándose de humillos aristocráticos no sólo hay crème sino crème de la crème.