politiquero

politiquero, a

adj./ s. despectivo Que politiquea o habla de política con superficialidad.
Traducciones

politiquero

/a SM/F (pey) → political intriguer
Ejemplos ?
Miriam Martínez (Rosaura): la hermana pobre de doña Vestalina. Luis Lloró (El abogado) Frank Artola (Orlando Pontepedra): proxeneta y politiquero, amante de Rosita.
Los banqueros fueron los que más cayeron en ese juego. Para el político politiquero el dinero es lo que cuenta. Con el empresario, no había discusión sobre un proyecto de país.
Nuestro politiquero se convirtió en paño de lágrimas para con los del gremio, que en cualquier tribulación do­ méstica acudían a él, y con frecuencia los salvaba de ir a la cárcel por bo­ rrachos y pendencieros.
Si veíamos un sinnúmero de profesores “botelleros”, de profesores politiqueros; si había, por ejemplo, un Concheso, pongamos el caso —que ni en paz descanse, porque no merecen descansar en paz quienes tanto daño hicieron—, que era un botellero, que le regalaba las notas a los batistianos en la universidad, que no lo botaban después de pasar largas jornadas al servicio de la tiranía, que no se le impugnaba moralmente; cuando no se establecía ninguna diferenciación entre el profesor honesto y cívico y el profesor malversador, ladrón y politiquero; cuando la mitad de los profesores de algunas facultades no iba siquiera a clase (APLAUSOS).
No hubo revolución en la que no figurara entre los más comprometidos; pero siem- pre, á la hora de apretar, decía: «Ya vuelvo» ó «Hasta aquí llegaron las amistades», y desertaba para presentarse en el campo realista. Fué un politiquero de sutilísimo olfato.
Hay algo a lo que el ser humano no se adapta jamás: a lo que le produce asco, a lo inmoral; a la presencia de toda una serie de sujetos que iba desde el botellero hasta el chivato, desde el politiquero hasta el bolitero...
Pero, desgraciadamente, esta voz y clamor no tuvo acogida en el Gobierno de Arroyo, quién, en esos momentos de grave responsabilidad, se limitó a nombrar como Autoridades de El Oro a sus amigos, que integraban el motón politiquero y anónimo, que esperaban en los Ministerios la retribución oficial por servicios electorales.
Añade la tradición (que a las veces miente más que politiquero de portal) que Veremunda, para celebrar el triunfo de sus protegidas, dio un cachazpari, como dice el nuevo Diccionario de la Lengua, en Amancaes, con mucho de arpa, cajón y guitarra, y copas de alegría líquida, vulgo chicha y aguardiente.
A nuestro politiquero se le veía paseando delante de la arquería del Portal de Botoneros, y cuando al pasar lista gri­ taba al alcalde: «¡José Francisco, aguador honorario!» nunca dejó de oírse la voz que contestaba: «¡Presente, señor alcalde!», y cumplido el deber dis­ ciplinario, se iba, paso entre paso, a su domicilio.
El virrey Abascal, que andaba siempre muy sobre la perpendicular con la gente nueva, supo que el platero era íntimo amigo del argentino Miralla, a quien acababa de echar guante por politiquero y por no sé qué connivencias con los revolucionarios de Buenos Aires y Chuquisaca.
El pueblo conoce bien a la gente, sabe quién es un pícaro, sabe quién es un descarado, sabe quién es un politiquero, y sabe quién es un hombre honrado, quién es un hombre sincero, quién es un hombre igual que ellos (APLAUSOS).
Gustavo de la C: Vicepresidente de la nación, cobra su sueldo por el arte de "no hacer". Politiquero inepto y anfitrión de la fiesta.