poción


También se encuentra en: Sinónimos.

poción

(Del lat. potio, -onis.)
1. s. f. MEDICINA Bebida o compuesto medicinal que suele elaborarse con hierbas y con otras sustancias naturales.
2. Cualquier líquido que se bebe.

poción

 
f. Bebida.
Medicamento en forma líquida, con escasa proporción de sustancias activas, para ser bebido.

poción

(po'θjon)
sustantivo femenino
sustancia medicinal que se bebe una poción benéfica
Traducciones
Ejemplos ?
Lo sospeché porque mientras leía el periódico le vi, por encima de un tabiquillo muy bajo que formaba en la misma sala un departamento para él, muy ocupado vertiendo el contenido de muchas botellas en una sola, como un farmacéutico preparando una poción según la receta.
Sólo tenía que beber la poción, abandonar el cuerpo del conocido profesor y vestirme, como con un nuevo traje, con el de Edward Hyde.
Pero la audaz mujer, queriendo desembarazarse a la vez del cómplice de su crimen y rescatar la suma prometida, tomó la copa delante de todo el mundo y dijo: «No, ilustre médico; no quiero que deis a beber esta poción a mi querido esposo, sin que antes la probéis vos mismo.
Y cuando te sentiste herido de muerte, de muerte, sí, y pronta; ¡lo has acertado!..., entonces me llamaste: «Juana, a servirme de enfermera... Juana, a darme la poción...» -¡Y lo hiciste de un modo sublime, Juana!
He ido a menudo con mi hermano y otros médicos a ver enfermos que no querían tornar una poción o tolerar que se les aplicara el hierro o el fuego.
Ofrézcame usted que, por grande que sea el malestar que sienta, no se moverá usted de esta cama ni tomará usted nada que no sea su poción.
Así en presencia mía y de otra gente llegó con la poción el viejo injusto, diciendo que era ella pertinente para verlo otra vez sano y robusto.
Después de mil protestas, prometió entregarle en breve la suma convenida, pero para ello era preciso que le proporcionara una nueva cantidad de aquella poción para terminar, según dijo, la comenzada empresa.
Te preparo y has de beber una poción irresistible, y antes el cielo aparecerá bajo el mar y la tierra por encima del cielo que dejes de abrasarte en mi amor con la violencia del negro betún arrojado a las llamas.» Al oír esto el niño, ya no pensó en mover a piedad tan infames Harpías con sus tristes quejas, y dudando cómo rompería su silencio, por fin prorrumpe en las maldiciones de Tiestes.
El doctor Álvarez, a quien mandé llamar a pesar de que ella se opuso, la obligó a guardar la cama desde ese día y me hizo saber que era inútil todo esfuerzo para salvarla por ser lo que estábamos viendo el fin de la enfermedad, tal como lo había previsto desde hacía años. Se limitó a prescribir quietud completa y una poción narcótica.
El tiempo lo apretó de tal manera que no supo acogerse a un buen consejo: sin demora probó la poción fiera por que no fuera a más aquel cotejo; y el enfermo, fiado en aquel gesto, tomó de aquella copa todo el resto.
¡Ay hermosa y feliz!, obra dichosa Del Señor, que te amó desde los cielos, Jamás me des la copa ponzoñosa De sospecha fatal y amargos celos. Porque infernal tortura Prefiero a la amargura De la poción impía Que el corazón enfría.