plegaria


También se encuentra en: Sinónimos.

plegaria

(Del bajo lat. precaria.)
1. s. f. Oración o súplica para pedir una cosa nadie hizo caso de sus plegarias, a pesar de su dramatismo. rezos, ruego
2. RELIGIÓN Toque de campana a mediodía para que los fieles católicos hagan oración.
3. hacer plegarias Rogar para que se conceda algo que se desea.

plegaria

 
f. Deprecación o súplica humilde y ferviente para pedir una cosa.
rel. Señal que al mediodía se hace en las iglesias con la campana para que todos los fieles hagan oración.

plegaria

(ple'γaɾja)
sustantivo femenino
pedido o súplica dirigida a Dios o a un santo hacer una plegaria desesperada
Sinónimos

plegaria

sustantivo femenino
Traducciones

plegaria

preghiera

plegaria

Gebet

plegaria

gebed

plegaria

oração

plegaria

الصلاة

plegaria

modlitwa

plegaria

молитва

plegaria

祈祷

plegaria

祈禱

plegaria

modlitba

plegaria

bøn

plegaria

תפילה

plegaria

祈り

plegaria

기도

plegaria

bön

plegaria

SFprayer
Ejemplos ?
Pasada la tormenta de agresiones, debemos llevar a flor de labios una sola plegaria: el propósito reiterado de reconstruir y crear.
En el apartado llamado Comienza el Ave María hace lo mismo pero con la plegaria del Ave Maria, también la va comentando verso por verso.
En la pampa solitaria todo es himno o es plegaria; escuchad cómo cielo y tierra se unen en un cántico infinito; todo vibra en este grito: ¡Libertad!
Cuando por mí se eleva a Dios tu ruego, soy como el fatigado peregrino, que su carga a la orilla del camino deposita y se sienta a respirar; porque de tu plegaria el dulce canto alivia el peso a mi existencia amarga, y quita de mis hombros esta carga, que me agobia, de culpa y de pesar.
Pero un día, hablando de teología y de religión, Pablo se lo explicó todo espontáneamente, dándole la clave del misterio, por vía de ejemplo de ciertas demostraciones. Se trataba de varios artículos recientes de filósofos extranjeros, -acerca de legitimidad racional de la plegaria.
Una plegaria, un solo acento tuyo, hará que gocen pasajero alivio, y que de luz celeste un rayo tibio logre a su oscura estancia penetrar; que el atormentador remordimiento una tregua a sus víctimas conceda, y del aire, y el agua, y la arboleda, oigan el apacible susurrar.
Alejandro Quijano En la cúspide radiante que el metal de mi persona dilucida y perfecciona, y en que una mano celeste y otra de tierra me fincan sobre la sien la corona; en la orgía matinal en que me ahogo en azul y soy como un esmeril y central y esencial como el rosal; en la gloria en que melifluo soy activamente casto porque lo vivo y lo inánime se me ofrece gozoso como pasto; en esta mística gula en que mi nombre de pila es una candente cábala que todo lo engrandece y lo aniquila; he descubierto mi símbolo en el candil en forma de bajel que cuelga de las cúpulas criollas su cristal savio y su plegaria fiel.
Al pie del altar calado entre las sombras perdida, como en féretro enlutado quedó olvidada una flor; una muger que murmura una plegaria medrosa; ostenta mas su hermosura en la mejilla el dolor.
Cual en el vértice de un aéreo monte, perlúcido, un río brolla de su musgosa piedra, el cual, cuando desde un inclinado valle en picado llegó rodando, por mitad su camino transita de un denso pueblo, 60 dulce alivio para el viandante cansado en su sudor, cuando el grave estío los abrasados campos quebraja; e igual que en un negro tornado lanzados unos navegantes, más lenemente soplando un aura favorable les viene ya cuando su plegaria de Pólux, ya de Cástor han orado: 65 tal fue para nos de Alio el auxilio.
Mas es tarde; Margarita en la noche solitaria oyó amorosa plegaria, y se despertó su afán, su corazón revelóse con incógnitos afectos, y odió los santos preceptos al recordar a don Juan.
Allí fue donde alcanzando aquella luz solitaria vino la última plegaria con lágrimas a exhalar, y allí a la divina imagen, con voz triste y lastimera, la dijo de esta manera, de hinojos ante el altar: «Ya ves que al fin es preciso que deje yo tu convento; mas ya sabes que lo siento, ¡oh, Virgen mía, por Ti!
Sobre su suelo estaban sueltos todos los chacales del nacismo, que olfateando sangre de mártires habían dejado sus cubiles para ultrajar a un pueblo. Concurrió el Ecuador a Río de Janeiro con ese anhelo de paz, de esa paz e que es plegaria encarecida de trabajo fructífero.