Ejemplos ?
Desde entonces, se anuló todo el paisaje nativo y se quebró para siempre el silencio de égloga que se esparcía por las húmedas playas del Río.
Si los cuerpos á quienes tocó la honrosa suerte de formar la reserva destinada á repeler la invasión de los enemigos de la independencia nacional, fueran capaces por un momento de obrar exclusivamente por el impulso de sus intereses particulares, días há que todo se hubiera desquiciado, y que, saltando las barreras del respeto y la subordinación, hubiera apelado á la fuerza apoyada en la justicia para reclamar la consideración que se debe á sus buenos servicios y á sus enormes padecimientos: las tropas que tuvieron la gloria de combatir con el enemigo ó de aproximarse más que nosotros á las mortíferas playas del Océano...
Los velos de oro que flotan hasta tocar su cintura, su triste mirar, su tez pálida como la luna, descubren a una italiana, que, aunque mucho disimula por ver las playas de Nápoles cambiara cuanto disfruta.
En 1819 vino el joven O'Connor á defender la causa de la Independencia ameñcana, acompañándolo en el viaje más de doscientos compatriotas, los que, en playas de Colombia, se organizaron, nombrando, por aclamación, á O'Con- nor como su comandante.
Nos encontramos que cuando uno tiene que analizar y tomar medidas revolucionarias, los gobernantes anteriores permitieron que las playas fueran ocupadas; en esas playas se construyeron miles de casas.
Y cuando hay que hacer una medida revolucionaria y justa para abrirle las playas al pueblo, se encuentra que hay ya establecidos allí un sinnúmero de intereses, que invirtieron de acuerdo con lo que había.
¿Cómo nos los van a quitar? Entonces, vamos a ajustar los intereses y que las playas sean libres. Y ya los intereses establecidos pues que aíslen el barrio de alguna manera.
Y cuando por un lado está beneficiando a uno, se lo encuentra más para a’lante que lo está perjudicando, porque todo está mal organizado. Ese problema de las playas es terrible.
Artículo 153.- Corresponde al Estado el dominio pleno, inalienable e imprescriptible de las aguas de los mares territoriales en una extensión de doce kilómetros contados desde la más baja marca, y el dominio, también pleno, inalienable e imprescriptible de sus playas, y el de sus lagos, lagunas, esteros, ríos y riachuelos de corrientes constantes.
15.- La Hidrografía de todas las Indias y cualquier parte dellas y especialmente todas las riberas del mar que baxa la Tierra Firme y cada isla con la longitud y latitud por donde corren los ríos que por ellas entran, con la longitud y latitud en que desembocan y donde nacen y por donde corren, su mayor diclinacion, los cabos, encenadas, bahías, playas e puertos que en ellas hay...
Artículo 153.- «Corresponde al Estado el dominio pleno, inalienable e imprescriptible de las aguas de los mares territoriales en una extensión de doce kilómetros contados desde la más baja marea; el dominio pleno, inalienable e imprescriptible de sus playas, y el de sus lagos, lagunas, esteros, ríos y riachuelos de corrientes constantes exceptúandose las vertientes que nacen y mueren dentro de propiedad particular.
Un poco más tarde, cuando la señora Margarita acercó, tirando de un cordón, el tocador de su cama (allí los muebles flotaban sobre gomas infladas, como las que los niños llevan a las playas), volcó una botella de aguardiente sobre un calentador que usaba para unos afeites y se incendió el tocador.