platero

(redireccionado de platera)

platero, a

1. s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que trabaja la plata. orfebre
2. COMERCIO Persona que vende objetos de plata u oro, o joyas con pedrería.
3. s. m. Mueble de madera para guardar la vajilla.
4. platero de oro OFICIOS Y PROFESIONES Orífice, persona que trabaja el oro.

platero -ra

 
m. f. art. y of. Artífice que labra la plata.
Persona que tiene por oficio vender joyas u objetos labrados de plata u oro.

platero

(pla'teɾo)
sustantivo masculino-femenino
persona cuyo oficio es labrar plata o comerciar con objetos de este metal el taller del platero
Traducciones

platero

argentiere

platero

银匠

platero

銀匠

platero

/a SM/Fsilversmith
Ejemplos ?
En sus comienzos como bailaora, en el ámbito del flamenco cordobés, era conocida como Blanquita Molina la Platera, sobrenombre que tomó de la calle donde vivía, la de la Plata.
En la temporada del otoño destaca el porro (Boletus edulis, el níscalo (Lactaridus Deliciosus), la seta de los Caballeros o verderol (Trictroloma Havovireus), la barbuda (Coprinus comatus), la capuchina (Tricholoma portentosum), la platera (Clitocybe geotropa), la pie azul (Lepista nuda), la bola de nieve; el hongo blanco (Agaricus arvensis Sch.) y las ramarias (Ramaria botrytis).
Así se estableció la costumbre de festejar el surgimiento de la industria platera en Taxco con una fiesta anual que al principio era llamado el "día de la plata" Los festejos iniciaban con concursos entre los artesanos.
El cazador de mariposas, 1941. Lección de amor sin palabras, 1942. La platera del Arenal (1943). Luz de tarde, 1943. El vendedor de tulipanes, 1944.
Continuará publicando, dentro de los esquemas que le atribuyó Eugenio de Nora a su obra escribiendo que eran “entretenidas y amables, siempre dentro de una gran corrección literaria y testimonio de fina sensibilidad, dotes de observación aguda y espíritu ágil y equilibrado” (1967). Este crítico destaca, además, como la mejor de su novelas La platera del Arenal (1943).
-gritó Paco el de Mairena, penetrando en el Altozano precedido de la pacífica Platera, que caminaba lentamente agobiada por el peso de los enormes serones llenos de la aún más negra mercancía con que nuestro protagonista ganábase honradamente los garbanzos para el indispensable puchero.
Y mientras tenía lugar esta escena en casa de Rosario la Pipiola, Antoñico el barbero también al oír la voz de Paco y el campanilleo de la Platera...
Sin duda el sacristán debe de ser el brinco de su alma. ¡Oh platera, la más limpia que tiene, tuvo o tendrá el calendario de las fregonas!