placentino

placentino, -na

 
adj.-s. De Plasencia.
Traducciones

placentino

/a (Esp)
A. ADJof/from Plasencia
B. SM/Fnative/inhabitant of Plasencia
los placentinosthe people of Plasencia
Ejemplos ?
Siguiendo el ejemplo de sus padres, quienes patrocinaron la construcción del convento de dominicos de San Vicente Ferrer, ejemplo del tardogótico placentino, desarrolló un modelo de mecenazgo cultural en el que posiblemente participaron un grupo de miniaturistas, de cierta popularidad entre las clases privilegiadas, que ejecutaron algunos de los mejores manuscritos producidos en Castilla durante el siglo XV.
Su obra está caracterizada por la moderación en el empleo de lo decorativo A la muerte de don Gutierre de Vargas, obispo de Plasencia, mentor, amigo y figura muy influyente, en 1559, el Maestro Sancho de Cabrera empieza a tener problemas con el Cabildo catedralicio placentino y con el rival y gran maestro Rodrigo Gil de Hontañon.
Aunque se desconoce el momento exacto de la fundación, se sabe que perteneció a la comunidad de villa y tierra de Plasencia, la cual se creó a partir de la fundación de Plasencia por el rey Alfonso VIII de Castilla a finales del siglo XII. A finales del siglo XIII, se crearon regímenes señoriales que redujeron el territorio placentino en esta zona.
Aunque se considera una denominación bilingüe; Soraluze, nombre vasco, y Placencia de las Armas, español; otros lo utilizan como un nombre compuesto y único. El gentilicio en español es placentino o placentina.
que no se falte con el placentino, porque es español y paisano, y casi hombre de guerra, tal que por fuerza de armas nos haría responder, si a buenas no quisiéramos».
Sin embargo, no se descarta por completo la hipótesis de que el jurista boloñés Rogerio, que se encuadraría en el marco de los glosadores de la segunda generación, acudiese a la ciudad francesa de Montpellier con anterioridad a su discípulo Placentino, por lo que la expansión de se vería adelantada ligeramente en el tiempo.
Pero Luis Miranda de Villafañe, además de tener sensibilidad para entender las razones solidarias y el sistema colonizador de Cabeza de Vaca, también la tenía para adentrarse en los recovecos del romance indiano como lo ha calificado algún autor, y ese placentino de vida turbulenta dejó testimonio sobre las calamidades sufridas en la conquista del Paraguay y algunas rimas más sobre temas que entonces eran de actualidad, como las dedicadas a la muerte su amigo y coterráneo Ñuflo de Chaves, el fundador de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia.
Al margen de esto, los historiadores del Derecho continúan considerando al último de los mencionados como el fundador del studium de Montpellier, donde se tiene plena constancia de que estuvo floreciendo a lo largo de su vida, por lo que se considera a Placentino como una de las figuras clave del expansionismo de la escuela.
Discípulos de Búlgaro fueron Rogerio, un autor sumamente prolífico al ser el creador de múltiples glosas, de unas Dissensiones dominorum, dos reducidos tratados que versaban sobre la prescipción y destacando por encima de todas sus obras, la Summa Trecensis (inconclusa por parte de Rogerio, pero rematada gracias al trabajo de Placentino).
Entre los discípulos de Rogerio sobresalen Placentino, que fundó el studium de Montpellier; Pillio de Medicina, que prosiguió la Summa a los Tres Libri que en su momento fuera comenzada por Placentino, así como también realizó un número considerable de glosas, brocardos y una importante Summa feudorum.
Los nobles placentinos Nuño Pérez y Fernán Pérez, confesor y copero mayor de la reina María de Molina respectivamente, son otorgados con los territorios al norte del río Almonte, utilizado por el concejo de Plasencia para desafiar al de Cáceres, mediante un ordenamiento a favor de Fernán Pérez, donde se restituye la propiedad de la zona al concejo placentino, cuya jurisdicción compartía con el de Cáceres, de forma que este último perdiese sus derechos sobre el territorio: El escrito estaba fechado en 1287 y fue expedido para la confirmación de Sancho IV, aunque el documento sería ratificado por su hijo Fernando IV el 21 de abril de 1309, dando origen al Señorío de Monroy, siendo el primer señor Fernán o Hernán Pérez de Monroy.
El primer gol anotado en el estadio fue obra del jugador canadiense del Montreal Impact Rocco Placentino el 13 de junio de 2008 contra Charleston Battery, logrando la primera victoria del Impact en su estadio local por 1-0.