plástica

plástica

1. s. f. ARTE Arte y técnica de plasmar o modelar cosas de barro, yeso u otro material.
2. Calidad de las cosas de expresar y comunicar gráficamente ideas o sensaciones esa fotografía tiene una plástica impactante.

plástica

  (del gr. plastiké, femenino de plastikós, plástico)
f. Arte de plasmar o formar cosas de barro, yeso, etc.
b. art. Concepto general que abarca las artes plásticas, o sea la escultura, la cerámica, la pintura, el dibujo y el grabado.
Traducciones

plástica

plastisch

plástica

plastica

plástica

plastique

plástica

plástico

plástica

البلاستيك

plástica

пластмаса

plástica

塑料

plástica

plast

plástica

פלסטיק

plástica

プラスチック

plástica

플라스틱

plástica

plast

plástica

พลาสติก

plástica

SFplastic art, (art of) sculpture and modelling o (EEUU) modeling
Ejemplos ?
Paulino vio desmejorarse rápidamente a su mujer. De aquella plástica adorada y aborrecida no fue quedando sino una borrosa semblanza.
Sí, desnuda como la estatua bajo el lienzo del escultor... Su traje leve señalaba la plástica de su cuerpo. En el mismo punto, notó que su novio venía cerca, corriendo también, para auxiliarla seguramente...
Había empezado por enamorarse de la belleza que entra por los ojos, y esta vocación, que le hizo pintor en un principio, le obligó después a ser naturalista, químico, fisiólogo; y de esta excursión a las profundidades de la realidad física sacó en limpio, ante todo, una especie de religión de la verdad plástica que le hizo entregarse a la filosofía...
Sus estudios filosóficos, sus meditaciones y sus experimentos y observaciones de fisiología, de anatomía, de química, etc., etc., habían desenvuelto en él, de modo excesivo, el espíritu del análisis empírico; aquel enamoramiento de la belleza plástica, aparente, visible y palpable, le había llevado, sin sentirlo, a cierto materialismo intelectual, contra el que tenía que vivir prevenido.
Notó que perdía afición al análisis de laboratorio, a las preciosidades de la miniatura en el arte, a las delicias del pormenor en la crítica, a la claridad plástica en la literatura y en la filosofía: el arte del dibujo y del color le llamaba menos la atención que antes; no gozaba ya tanto en presencia de los cuadros célebres.
Muchas veces hacía que su hija le leyera las lucubraciones en que Wagner defendió sus sistemas, y les encontraba un sentido muy profundo que no había visto cuando, años atrás, las leía con la preocupación de crítico de estética que ama la claridad plástica y aborrece el misterio nebuloso y los tanteos místicos.
Aquel amigo mío residente en Berlín al que antes hube de referirme, y que posee en alto grado la facultad de imaginación plástica, me escribió ayer: «No dejo de pensar en tu libro sobre los sueños.
–cosmogénesis caóticas de tuerqueríos mecánicos– E inconsciente de su ausencia errátil –adormecido el pulso de su afán volante– vuelta vacíos de inanidades combas, distante el pedestal inútil de su base plástica –imitación del hierro– ante el estruendo de los decibeles –explosión sin pirotecnias– desintegrada se dispersó por las esferas trémulas de su universo plúvico y prorrumpió en angustia los hallazgos casquivanos de su señal cuadrada.
Después que te informes, hazme el obsequio de transmitir el papelito con una caricia de mi parte a El Cócora, cuyo amigo sabrá utilizar mejor que nosotras aquel modelo de descriptiva plástica.
¿Cómo olvidarte yo, si eres la fuente De todo buen pensar; si tú lanzaste Al surco de mi alma Los gérmenes primeros De propia inspiración y altivo canto; Si sangre y jugo y plástica hermosura Tal vez al mármol diste, Que antes labraba yo con torpe mano; Si alguna de las Gracias que en ti moran, Y fáciles, ligeras, Cual enjambre de abejas del Himeto, Bullen del labio tuyo desprendidas, Endulzó con su miel el acre fruto De mi indómito, agreste y rudo ingenio?
Es la Castilla del Tajo un poco más risueña que la del Duero, y en sus ciudades nos recrean la vista los graciosos monumentos mudejares y la opulencia plástica de los platerescos.
Es la obra que 'ha levantado los corazones, porque ha tenido la bondad de la mano que ayuda, uniéndose a la mano que modela esa arcilla plástica que se deja moldear en respuesta a los imperativos de la evolución de la personalidad humana.