pinturero

pinturero, a

adj./ s. Se aplica a la persona que alardea de ser elegante y fina. presumido

pinturero, -ra

 
adj.-s. Díc. de la persona que con afectación se jacta de bien parecida, fina o elegante.
Traducciones

pinturero

fop

pinturero

zerbinotto

pinturero

/a
A. ADJswanky
B. SM/Fshow-off, swank
Ejemplos ?
Durante las deliberaciones y recuentos de votos se ponía en escena la canción Corazón pinturero que trataba temas de la crónica rosa.
El combate de Opalos y Tasia (1976) La jaula (1976) Historias de la brujería (1979) Por la calle de Alcalá (1983) La segunda oportunidad (1985) Por la calle de Alcalá 2 (1987) Ahora sí puedo, cariño (1988) Celos del aire (1990) La venganza de la Petra (1991) Arniches '92 (1992) La venganza de la Petra (1993) Serafín el pinturero (1995) La otra orilla (1995) Mayores con reparos (1996) La otra orilla (1997) Frente a frente (1999) Un embajador en apuros (2001), Cena para dos (2003) Terapia a las seis (2004).
La recién llegada soltó el quitasol y exclamó riéndose al par que le tomaba ligeramente la cara al entusiasmado Pimporrio. -¡Y que Dios lo bendiga a usté también, so pinturero!
Suponte tú lo que es la verdá, que tú eres er mozo más pinturero, más bien dotao de perfil, más jechaíllo pa alante que hoy en Málaga luce las jechuras, y que tú le tiras el chambel a esa brotolita de nácar y que esa brotolita de nácar muerde el anzuelo y empieza a tomarte afición y te la toma a to trapo.
Y si no lo dijo, lo dio a entender, porque como yo le hice la misma pregunta, me contestó el mozo: «Pos el que a mí me va a enjaular va a ser el que si tiée peor la pluma tiée mejor el canto, y yo, como tú cantas como los mismos ángeles, pos la verdá, yo apostaría quince afeitaos y otros quince cortes de pelo a la alfonsilla, que eres tú la que se lleva en el pico al mozo más pinturero y más jacarandoso y más presumío de la tierra mejor de España.
-Eso de pinturero te lo ha dicho... -Eso me lo ha dicho -exclamó el Pimporrio interrumpiendo al Cerote- porque lo soy, porque a mí me echó mi madre al mundo pa pinturero, pa dislocar a las mujeres...
-Eso no es to grano, porque sa menester tener en cuenta que quienes más aprietan hablando mal de Joseíto son cuatro esgraciás a las que no puée ver, sin que le dé hipo, el Pinturero.
Ya empezaban a tomar posesión de los portales y aceras de la calle los vecinos ansiosos de respirar la brisa fresca de la noche; la luna a inundarlo todo con sus argénteas claridades y a resonar, acá y acullá, los melancólicos tañidos de las vihuelas con que la gente moza alegra sus horas de solaz en los umbrales de sus respectivas viviendas en las noches de estío, cuando Antoñico el Zaragata, ya vestido como en los días de repique, llegó a la puerta del Triquitraque, y sentándose junto a una de las mesas en ella colocadas, preguntó al encargado de atender a la numerosa parroquia: -Oye tú, Cayetano, ¿no ha venío entoavía el señor Cristóbal el Pinturero?
-No será asín cuando yo te diga que el que nos va a acompañar es un gachó mas pinturero y más cruzaíto de alas que toítos los hombres, en la flor de la vía, con dos ojos que meten mieo de bonitos que son, con un pelo más negro que la endrina, con un perfil que quita el sueño, con un pico que me río yo del de los ruiseñores; un hombre, en fin, de los que Dios jecha al mundo pa que se sepa lo que es capaz de jacer cuando le da por jacer cositas maravillosas.
Y al decir esto, no pudo evitar Rosario que su voz delatara el despecho que le producía el recuerdo de la arrogante apuesta del Pinturero.
-Entonces hoy estará el gachó tan contento con el parné en el bolsillo. -No, porque los parneses que le ha pagao Joseíto los tengo yo aquí pa degolvérselos esta tarde al Pinturero.
Me parece a mí por la pinta, que es el Pinturero el que viée por el Arroyo de los Angeles -dijo Dolores, entornando los párpados y colocándose la mano sobre ellos a modo de pantalla.