Ejemplos ?
Los neumáticos de 2 capas son más ligeros pero más sensibles a pinchazos, al contrario los de 4 capas son más pesados y más resistentes, el ancho y el diámetro es también variable.
Estas marcas de pinchazos provenían de un gran individuo, y proporcionaron la primera evidencia de que las grandes Deinonychus podrían morder a través los huesos.
En 2005, Manning y sus colegas realizaron pruebas en una réplica robótica que coincide exactamente con la anatomía de Deinonychus y el Velociraptor, y se utiliza pistones hidráulicos para hacer que el robot golpee un cadáver de cerdo. En estas pruebas, los talones hacen solamente pinchazos superficiales y no pudieron cortar o recortar.
Un estudio de 2010 de Paul y sus colegas Gignac intentó estimar la fuerza de mordida basada directamente en marcas de Deinonychu de pinchazos de diente recién descubiertos en los huesos de un Tenontosaurus.
Tuvo participaciones en cine en las películas Yo también tengo fiaca (1978), Las muñecas hacen pum (1979), Los gatos (1985), Las minas de Salomón Rey (1986), Experto en pinchazos (1979), Todo o nada (1984) y El poder de la censura (1983).
Un estanciero les cerró el camino; el recaudador es avaluó la patente en el doble de la de su competidor; con o sin motivo, sus pedidos de guías siempre demoraban en las oficinas; no podían mandar a plaza un vagón de cueros, sin que se los revisaran uno por uno, buscándoles camorra por una oreja comida por los gatos o cualquier otro zoncera, pinchazos de alfiler que si no matan, exasperan.
En una parroquia de la iglesia de Calama había un presbítero llamado Restituto, que, cuando le placía (solían pedir que hiciera esto quienes deseaban ser testigos presenciales de la maravilla), al oír voces que imitaban el lamento de un hombre, se enajenaba de sus sentidos y yacía tendido en tierra tan semejante a un muerto, que no sólo no sentía los toques y los pinchazos, sino que a veces era quemado con fuego sin sentir dolor, hasta más tarde y por efecto de la herida.
La necesidad hizo a esta pobre joven tan avara, que Grandet acabó por amarla como se ama a un perro, y Nanón se había dejado poner al cuello un collar provisto de puntas, cuyos pinchazos no sentía.
DOLMANCÉ, que ha terminado su operación, no hace más que multiplicar sus pinchazos sobre las nalgas de la víctima, corriéndose: ¡Ay, rediós!
Un amigo de este último se hacía clavar alfileres de oro en el culo y cuando éste, así adornado, se parecía a una cacerola más que a un nalguero, se sentaba para sentir mejor los pinchazos, se le presentaban las nalgas bien separadas, él mismo se masturbaba Y eyaculaba sobre el agujero del culo.
Si los pies nos hacen daño, si sentimos pinchazos en las junturas de los huesos, aún disimulamos y decimos que nos hemos dado una torta de pie, o nos hemos fatigado en un ejercicio físico.
Él es hombre de pala, más que de caballo, pero a todo se presta, y lo mismo sabrá cuidar una majada, como arreglar el jardín o componer una puerta; trabaja sin descanso, siempre tiene algo que hacer, y su actividad, medida y sosegada, pero continua, no necesita pinchazos.