pincelada

pincelada

1. s. f. PINTURA Trazo hecho con el pincel la dibujó con cuatro pinceladas .
2. Expresión breve y acertada con que se condensa una idea o un rasgo muy característico en los últimos capítulos de la novela aparecen las pinceladas maestras. toque
3. dar la última pincelada Perfeccionar o concluir una obra daremos la última pincelada y estará listo para usarlo. dar el último toque

pincelada

 
f. Trazo o golpe que el pintor da con el pincel.
fig.Expresión compendiosa de una idea o de un rasgo muy característico.

pincelada

(pinθe'laða)
sustantivo femenino
1. trazo dado con un pincel sobre una superficie La obra presentaba unas pinceladas vigorosas, románticas.
poner los últimos elementos para pulir o terminar un trabajo Esta noche le doy las últimas pinceladas a la monografía y mañana la presento.
2. expresión sintética con que se describe algo Le bastaron un par de pinceladas para desarrollar el teorema.
3. característica que aparece en algo La puesta en escena tiene pinceladas expresionistas.
Traducciones

pincelada

stroke

pincelada

pennellata

pincelada

SFbrushstroke
última pincelada (fig) → finishing touch
Ejemplos ?
Corramos de nuevo, corramos un velo sobre el cuadro a que dio la locura la primera pincelada, y apresurémonos a dar nosotros la última.
El álbum de la Gran Cartuja es incontestablemente el padre y modelo de los álbums.» Esta afición, recién nacida, cundió extraordinariamente; los ingleses asieron de ella; los franceses no la despreciaron, y todo hombre de alguna celebridad fue puesto a contribución; el valor, por consiguiente, de un álbum puede ser considerable; una pincelada de Goya, un capricho de David, o de Vernet, un trozo de Chateaubriand, o de lord Byron, la firma de Napoleón, todo esto puede llegar a hacer de un álbum un mayorazgo para una familia.
Quedó de pronto solo, con dos criaturas que apenas lo conocían, y en la misma casa por él construida y por ella arreglada, donde cada clavo y cada pincelada en la pared eran un agudo recuerdo de compartida felicidad.
Y no solamente la hora del día y la estación influirán en cada pincelada que tenga que dar el artista; que no deje la obra a medio hacer, si no tiene muy desarrollada la memoria de los colores; pues la majada que, por la mañana de un día sereno, extendida en el cañadón, le habrá parecido compuesta de animales pequeños y grises, a medio día, si el viento ha traído nubes, estará paciendo en un suelo negro, y serán todas ovejas corpulentas, de un blanco de nieve.
«¡Remedio!» grita el esquilador, parado, un pie encima de la oveja, y un muchacho, con un tarro en la mano, tapa con una pincelada de bleque los numerosos tajitos que colorean en la piel, inmaculada por un breve momento, del pobre animal.
Y para celebrar la Pampa aquerenciadora que se lo había asimilado tan bien, y -fuera de un detalle, de por sí inmutable-, sin que una sola pincelada exagerada o torpe hiciera desmerecer la obra, preludió con la guitarra y cantó, en versos criollos, unas décimas a las nevosas y verdes montañas de su tierra, que, muy joven aún, había dejado, para venir a ver si la Fortuna había emigrado a las llanuras.
Ya sentía rabiosa curiosidad por rasgar el velo del pasado de la generala; ya juzgaba sacrilegio el intentarlo siquiera; ya con infantil disimulo, torcía la conversación cuando su madre y las amigas de su madre discutían por centésima vez el secreto del mechón; ya, en los saraos de confianza de la Capitanía General, clavaba los ojos con doloroso éxtasis en aquel rasgo de plata que como pincelada trágica cruzaba la sien de la señora...
A cada pincelada alzan los ojos al cielo y se transfiguran: piden inspiración al Padre de la Belleza y le ofrecen a un tiempo sus trabajos.
Aumentaba la agitación de la nube transparente, se extendía en ella como una pincelada negruzca en forma de media luna y ya no pudo tener duda Juan Bautista de que en la laguna estaban tomando agua muchos animales.
Su gran composición En el jardín, de 1885, marcó su despedida de la fiesta permanente de La Grenouillère y del Moulin de la Galette. Dejó atrás la pincelada temblorosa y las vibraciones de la luz y de la sombra.
Se caracterizan por la noble y refinada elegancia de las figuras, el encanto poético y los colores fríos, principalmente verdes y azules, de pincelada suelta, delgada y larga en su trazo.
En la obra de Hals apreciaban especialmente la pincelada ancha y libre, mientras que en Vermeer admiraban la virtuosa coloración.